jueves, julio 05, 2007

UNA FLOR DE CACTUS EN LA PRIMERA REGION.


UNA TRADICION: FIESTA DE LA TIRANA

LA TIRANA.

El pueblo de La Tirana, ubicado en plena Pampa del Tamarugal, es un pequeño y tranquilo pueblito en el que, cada 16 de julio, se celebra el día de la Virgen del Carmen con una grandiosa fiesta que atrae a miles de visitantes y fieles. Entre los días 12 y 18 el pueblo sufre una completa metamorfosis en donde creyentes dedican música, baile y ofrendas a su patrona la Virgen. Espectáculo extraordinario y único en el país.


Ubicación
Región de Tarapacá, 72 km. al este de Iquique. Pozo Almonte se sitúa 20 km. al oeste.

Cuando ir
Todo el año.

Atractivos
Santuario de La Tirana, Museo de la Virgen de La Tirana, Pampa del Tamarugal.

Cómo llegar
Santiago-Pozo Almonte por la ruta 5 Norte vía transporte público o vehículo particular. Desde Pozo Almonte siga la Panamericana al sur, en el kilómetro 9 tome el desvío hacia la ciudad de Pica, viaje 10 kilómetros más y llegará a la Tirana. De Pozo Almonte a la Tirana existe transporte público. Ver Transporte

Actividades
Trekking, fotografía, recorrido cultural.

Índice de Actividades
ServiciosAlojamiento, comida, transporte, camino.
AlrededoresPozo Almonte, Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, Pica, pueblo La Huayca.


Ubicacion del pueblo de La Tirana en la Primera Región

Mapa del pueblo de La Tirana



Historia del pueblito de La Tirana.

1535:
Diego de Almagro Sale del Cuzco a la conquista de Chile

1537:
De regreso al Cuzco a la altura de Pica huyen Huillac Huma; su hija Ñusta Huillac y un centenar de Wilkas huyen hacia un bosque de tamarugos cercano, transformándose en un reducto impenetrable durante cuatro años

1545:
Fray Antonio Rondon encontró una cruz cristiana y edifica en el lugar una ermita

1558:
El territorio de Tarapacá, con excepción de la alta cordillera fue explorado por los Españoles desde los valles de Arica hasta el Sur del rió Loa

1620:
Fueron erigidos el curato de Pica, y las iglesias de Matilla, Huatacondo y Quillagua.La fundación de la Tirana es posterior al año 1765, según se desprende del plano levantado en esa fecha por orden del Virrey del Perú Manuel Amat y Junient, trabajo ejecutado por el Alcalde Mayor de minas del corregimiento de Arica, Antonio O"Brien y que esta celosamente guardado en el museo Británico y en la Biblioteca Nacional en Santiago.

1767:
Por la necesidad de contar con agua y combustible en cantidad suficiente llevo a los españoles a realizar " beneficios" de una parte de los minerales en el poblado indígena llamado "La Tirana ", en la pampa del tamarugal, inmediatamente al Norte del salar de Pintados. En la Tirana disponían de agua abundante al mismo tiempo que podían aprovechar como combustible la gran cantidad de tamarugos existentes; se instalaron Buitrones en los alrededores, especialmente en el lado Sur del poblado.


Se instalan los buitrones para beneficiar los metales platosos de Huantajaya (1556) y Santa Rosa, (1776), es posible encontrar 26 depósitos de relaves, que atestiguan la existencia de 26 buitrones de beneficiar por el sistema de lixiviación. Los primeros trabajadores de la aldea fueron indígenas que laboraron en la faena minera, otro grupo en la elaboración del carbón, y los que vivían en el borde sur, entre el término del bosque y el inicio del salar, lo hacían en la producción de pólvora.La Tirana se ubica en el centro de la pampa del tamarugal
"latitud 20 grados, 21 minuto, 27 segundos y longitud 69 grados, 43 minutos, 30 segundos"

1873:
El monte de La Tirana, se ve reducido de siete mil hectáreas a unas cuatro mil quinientas

1889:
Se inician los trabajos para explotar un pozo artesiano

1900:
El diario la Patria en su edición del 24 de Julio , señala en titulares que sobre 200 peregrinos llegaron a la fiesta de la Tirana

1936:
Se construye el camino que une Pozo Almonte a la Tirana (A 665)

1971:
Mediante decreto supremo N" 1752, del 26 de Julio, se declara a la Tirana como " Zona Típica"

1981:
Se crea la Segunda Compañía de Bomberos

1993:
Fue construido y entregado el Reten de Carabineros

1997:
Un grupo de colonos venidos de Chiu Chiu, San Pedro de Atacama y otros poblados cercanos a Calama, comienzan a trabajar la agricultura especialmente las hortalizas en la zona de Chintaguay

1998:
Se comienza a bombear agua a Iquique desde el sector denominado el " Carmelo " a razón de 670 litros por segundo.



La Fiesta de la Tirana - 16 de Julio de cada año





Fiesta de La Tirana

La Fiesta de La Tirana es una celebración de carácter religioso realizado anualmente en el pueblo de La Tirana, comuna de Pozo Almonte, I Región de Tarapacá, Chile, cada 16 de julio. En honor a la Virgen del Carmen, esta fiesta corresponde al festival folclórico más grande de todo el país, reuniéndose en este pequeño pueblo de no más de 560 habitantes entre 100.000 y 200.000 visitantes durante la semana de celebraciones.

Bailes

Durante la realización de esta ceremonia, se realizan diferentes tipos de bailes folclóricos de origen prehispánico, siendo uno de los más tradicionales los de las diabladas.

Algunos de los más importantes son:

Chinos: Traídos desde el santuario de Andacollo, son de origen posthispánico. Posee una danza de expansión, caracterizada por sus brincos y sus ejercicios de equilibrio. Los chinos visten trajes color café carmelo especialmente bordados, junto a trozos de cuero amarrados a la cintura. La música se basa en instrumentos aerófonos monocorde y un tamboril. Aunque tradicionalmente es un baile masculino, en la actualidad existen algunas mujeres incorporadas

Chunchos: Baile mixto de origen prehispánico trasandino (Bolivia), los bailarines describen círculos, con pasos y saltos largos. Éstos llevan una lanza de madera en la mano conectada a un cable tenso que permite percutir con la madera generando un sonido suave característico. Es acompañado con pitos, tamboriles y caja y en los últimos años han sido agregados instrumentos de percusión y bronces. Los vestidos, aunque son de colores uniformes, están ornamentados con plumas coloridas.

Morenos: Bailes mixtos integrados a La Tirana en los años 1930. Semejante a los chinos, son danzas de expansión, brincos, rondas y formación de figuras. Su origen se remonta a los inmigrantes negros al país como esclavos, los que traspasaron esta costumbre a los mestizos. Son acompañados por matracas trasladadas por los propios bailarines y bronces.

Kullacas: En quechua, "hermana mayor". Se remonta a las danzas ceremoniales de las Vírgenes del Sol del Imperio Inca. Este baile femenino consta de diversas mujeres que giran en torno a una gran vara. Cada bailarina lleva una cinta de color unida al extremo superior de la vara, por lo que a lo largo de la danza, las distintas cintas se trenzan en el poste.

Kalawallos: También de origen prehispánico andino, se semeja al trote. Los bailarines realizan pasos con rodilla alzada y punta de pie en danzas miméticas y corales. El hombre utiliza un pantalón de un solo color adornado con brillos y una pechera con una equis decorada en ésta. Además, portan un paraguas decorado. Las mujeres, en tanto, usan faldón y polleras más un sombrero de fieltro y camisas decoradas.

Antawaras: Son danzas realizadas en punta de pie y con brazos levantados, originados en las ceremonias incaicas de culto al Sol, lo que explica el carácter invocativo de los brazos hacia el cielo. El hombre baila con ropa uniforme decorada, junto a un penacho de plumas en la cabeza de grandes dimensiones y un poncho delgado decorado. Las mujeres utilizan polleras, blusa decorada, sombrero de fieltro y zapatos bajos.

Gitanos: Como lo dice su nombre, el baile evoca las tradiciones de los grupos gitanos, con vestimentas coloridas y donde destacan el uso de pañuelos (en el caso de los hombres, es utilizado extendido detrás de los hombros). Las mujeres acompañan la música con la utilización de panderetas.

Indios: bailes originados bajo influencia del cine estadounidense. Los bailes imitan las representaciones de indígenas norteamericanos (como apaches, y sioux). La vestimenta se remite a largos tocados de plumas y cintillos y el uso de lanzas para marcar el compás de la música. En la noche se realizan grandes fogatas en torno a las cuales se danza.

Sambos Caporales: Hermoso baile de origen afro portugués, que junto a las diabladas, son los más populares. Llegaron desde Bolivia. Es una danza de expansión abierta que incluye saltos con rodilla alzada, patadas, giros, y gran destreza física por parte de los bailarines varones. La danza de las mujeres es independiente. Corresponde a una sátira a los capataces de la industria azucarera, lo que explica la utilización de látigos, grandes botas, anchos sombreros doblados hacia arriba en un costado y de pitos para marcar los pasos y saltos.

Diabladas: Su origen se remonta como auto sacramental traído desde España y que luego se fusionó con la cultura nativa. El baile corresponde a una descripción del origen del mal, de los demonios y su lucha contra las fuerzas del bien, lideradas por el arcángel Miguel. Los demonios tratan de tentar a una mujer (china supay) que representa a la humanidad, pero son detenidos por la intervención del arcángel. Los figurines personajes secundarios que son, en general, demonios menores, reyes morenos o animales simbólicos (como el cóndor o el quirquincho). El caporal principal corresponde al demonio mayor que representa a Luzbel. En el último tiempo, la figura poderosa del arcángel ha sido cambiada por la de una joven muchacha. Los demonios utilizan grandes máscaras profusamente ornamentadas con simbologías tradicionales del mal (como dragones y serpientes). Tras la derrota del mal, los demonios y sus esposas comienzan a honrar a la Virgen. Las diabladas son acompañadas por grandes bandas de instrumentos de bronce y una fuerte percusión.

La fiesta

A la celebración asisten diversas personas provenientes de diversas partes del país e incluso del extranjero. Al arribar al pueblo, los peregrinos cantan con alegría, diversas canciones, como la siguiente:

“Campos naturales, déjenos pasar,porque tus nortinos vienen a bailar.Ábranse las calles, dennos el camino,porque ya llegamos a nuestro destino”
Al llegar al pueblo, todas las hermandades religiosas danzantes inician sus homenajes, de a una a través de un saludo en el mismo lugar conocido como "El Calvario". Así, el protocolo religioso de la fiesta continúa en el templo, con los tradicionales cantos y danzas, saludos y procesiones. En el templo lo primero es el saludo a la
ermita de la virgen. En forma individual o en grupos pequeños, los peregrinos realizan diversos sacrificios para cumplir con sus mandas o peticiones, siendo las más populares la de llegar al santuario arrastrándose o arrodillados.

Esta fiesta corresponde a una de las principales representantes del folclore chileno, pues aún conserva la característica principal, definitoria del concepto, al constituir una tradición vigente, que se ha transmitido de generación en generación.


2a. parte sobre la Fiesta de La Tirana el día 16 de Julio

La fiesta

A la celebración asisten diversas personas provenientes de diversas partes del país e incluso del extranjero. Al arribar al pueblo, los peregrinos cantan con alegría, diversas canciones, como la siguiente:

“Campos naturales, déjenos pasar,porque tus nortinos vienen a bailar.Ábranse las calles, dennos el camino,porque ya llegamos a nuestro destino”

Al llegar al pueblo, todas las hermandades religiosas danzantes inician sus homenajes, de a una a través de un saludo en el mismo lugar conocido como "El Calvario". Así, el protocolo religioso de la fiesta continúa en el templo, con los tradicionales cantos y danzas, saludos y procesiones. En el templo lo primero es el saludo a la ermita de la virgen. En forma individual o en grupos pequeños, los peregrinos realizan diversos sacrificios para cumplir con sus mandas o peticiones, siendo las más populares la de llegar al santuario arrastrándose o arrodillados.

Esta fiesta corresponde a una de las principales representantes del folclore chileno, pues aún conserva la característica principal, definitoria del concepto, al constituir una tradición vigente, que se ha transmitido de generación en generación.

Himno de La Tirana

Pampa desierta nortina ha florecido un rosal,
llegan de todos lugares su manda deben pagar
llegan de todos lugares su manda deben pagar.
Este 16 de julio sale la reina a pasear
saludando al peregrino que la viene a venerar
saludando al peregrino que la viene a venerar.
Viva ya, viva ya, Reina del tamarugal,
Tirana que haces llorar y a todo un pueblo bailar
Viva ya, viva ya, Reina del tamarugal,
Tirana que haces llorar y a todo un pueblo bailar.
Triste se queda mi china debemos de regresar.
Y entre los tamarugales se ha marchitado un rosal
Y entre los tamarugales se ha marchitado un rosal.
Viva ya, viva ya, Reina del tamarugal,
Tirana que haces llorar y a todo un pueblo bailar.
Viva ya, viva ya, Reina del tamarugal,
Tirana que haces llorar y a todo un pueblo bailar.






La Tirana y su leyenda

La Leyenda de La Tirana y de su milagrosa Virgen comenzó a gestarse en los albores de 1535 cuando Diego de Almagro salió del Cuzco y a la Conquista de Chile. Lo acompañaban quinientos cincuenta españoles y alrededor de diez mil indios peruanos.Iban también dos hombres importantes: Paulino Tupac, príncipe de la familia de los Incas y Huillac Huma, último Sumo Sacerdote del extinguido culto al Dios Sol.

Ambos eran tratados en forma deferente por los españoles y estaban destinados a pagar con la vida si se producía conato de rebelión entre los indios que formaban parte de la expedición.Vinieron también secretamente, muy camuflados en las filas, un cierto número de “Wilkas” o capitanes experimentados de los antiguos ejércitos imperiales Incas y un grupo de sacerdotes, quienes bajo su aparente humildad y sumisión esperaban sólo el momento oportuno para vengarse.

El sumo sacerdote y su hija

Acompañaba en la expedición a Huillac Huma su hija, la “ÑUSTA”, que nacida años antes, tenía un sus venas sangre de los Incas soberanos de Tahuantisuyu, que aún sufrían el vejamen que les impuso el débil y confiado Atahualpa. Al rendirse, Paullo Tupac nunca pensó acompañar hasta el fin la expedición; es así como Huillac Huma, desprendiéndose sigilosamente del Ejército Español, encontró la ocasión que tanto esperaba. A la altura de lo que era Atacama la Grande, más tarde Calama, huyó a la provincia de Charcas. Sus planes eran fomentar la rebelión que promoviera en el Cuzco el Inca Manco.El grupo de Incas que se quedó con la “Ñusta” Huillac, también pensaba en huir con su princesa.

Huye Huillac Huma

Al alcanzar la hueste desertora la cálida región de Pica, huyó esta vez la “Ñusta Huillac”, seguida de un centenar de Wilkas y adictos servidores. Se refugiaron en un bosque de tamarugos y acacias silvestres, que por entonces cubrían en su mayor extensión lo que ahora llamamos Pampa del Tamarugal. Lo que queda aún en nuestros días, muchos lugares de salvaje belleza, en las inmediaciones del pueblo de Tarapacá y en los alrededores de los caseríos de Canchona y La Tirana. Por eso apodaron con el nombre indígena “Tarapacá” esa región, porque en lengua incaica significa escondite o bien de boscaje impenetrable.

La Ñusta y su reinado

Y así fue como durante cuatro años la “Ñusta Huillac”, rodeada de sus fieles y valientes “Wilcas”, fue la reina y señora de esos lugares. Con inteligencia organizó sus huestes, las distribuyó y convirtió esos bosques de tamarugos en un baluarte inexpugnable, regido por la férrea mano de la bella princesa incaica, que pasó a llamarse “La Tirana del Tamarugal”

La princesa y su fama

La “Ñusta” regía su territorio con puño de hierro. Sus hazañas gestadas en su ardiente dedicación a la causa de su nación, traspasó muy pronto los límites de su comarca y su fama comenzó a extenderse por todo el norte. Las tribus vecinas y las muy remotas vieron en la bella princesa la capitana viviente y gallarda de sus ideales y la apoyaron en su airada protesta contra la dominación extranjera.De todos los rincones del territorio de Tanhuntisuyu acudieron a rendirle pleitesía y a jurarle lealtad; nutridas huestes de hombres de corazón bien puesto y dispuestos a luchar y sucumbir al lado de la animosa “Ñusta” por el suelo natal y su fe.

La selva primitiva y bravía del Tamarugal fue durante cuatro años el extremo reducto de una raza y de un culto que estaba proscrito y, sin embargo, cada día ganaba más fieles, porque los indígenas renegaban del cristianismo.Rodeado de peligros y asechanzas ese puñado de indios valerosos e indómitos que dirigía la “Ñusta” se vio obligado por el rigor de las circunstancias a hacer frente a sus enemigos y a vivir una guerra sin cuartel que tenía una regla invariable: dar muerte a todo español o indio bautizado que cayese en su poder. Y así era la costumbre hasta que La Tirana sucumbió ante el amor.

La pasión de La Tirana

“La Ñusta Huillac”, temida por sus enemigos y conocida en treinta leguas a la redonda como la bella “Tirana del Tamarugal”, no pudo cumplir lo que había predicado: un día sus huestes atacaron en las inmediaciones de las selvas a un grupo enemigo y capturaron algunos prisioneros. Así fue como llevaron a su presencia un apuesto extranjero: cuando lo interrogó, muy altivo dijo llamarse don Vasco de Almeida y pertenecer a un grupo de mineros portugueses establecidos en Huantajaya, añadiendo que se había internado en la comarca en busca de la “Mina del Sol”, cuya existencia le había revelado un cacique amigo.Mirarlo y enamorarse fue una sola cosa.

El corazón de la “Ñusta” tan implacable comenzó a latir más a prisa. El amor llegó y la “Ñusta” no pudo contenerse. Pero lamentablemente, reunidos los “Wilkas” y los ancianos de la tribu, acordaron que se aplicase la pena de muerte al prisionero.Su corazón, que no había conocido vacilación y que hasta ese instante estaba embargado de odio y de venganza, se estremeció de pena al escuchar la cruel sentencia.Un sentimiento de amor y compasión brotó de ella y comenzó a pensar como romper la tradición de odio y librarlo de la muerte.

Una sola mirada del apuesto prisionero bastó para hacerla quebrantar sus principios y todas las leyes se derrumbaran. La juventud, el porte distinguido, el estoico desdén de la muerte que demostró el noble y gallardo prisionero, aumentaron su amor y le indujeron a amar con desesperación a ese hombre, cuya vida estaba en sus manos como sacerdotisa y reina de su pueblo.

La Nusta salva al prisionero

Después de pensar la noche entera, la “Ñusta” encontró una fórmula para salvar a su cariño. Un ardid para prolongar la vida del hombre amado.En su carácter de sacerdotisa fingió consultar los astros del cielo e interrogar a los ídolos, tutelares de la tribu. Después de meditar, reunió a su tribu y dijo que la ejecución del prisionero debía retardarse hasta el término del cuarto plenilunio, que así los ídolos le habían respondido.Los cuatro meses siguientes fueron de descanso para los guerreros del Tamarugal.

La “Ñusta” Huillac no repitió durante ese período las correrías asoladoras que eran el espanto de los colonos de Pica y Huantajaya. Ella tenía otro objetivo: quería vivir su pasión y eso le dio al prisionero dos “lunas más de vida”,Las miradas de la “Ñusta” y Vasco de Almeida fueron cuajando en un amor y una pasión incontenible; nada podía detener la pasión de la sacerdotisa incaica, que empezó a mirar la vida con los ojos del portugués.

La conversión de la sacerdotisa

Los diálogos bajo los tamarugos se prolongaban de sol a sol. Mirando a los ojos al portugués, la “Ñusta” preguntó: “Y de ser cristiana y morir como tal ¿renaceré en la vida del más allá y mi alma vivirá unida a la tuya por siempre jamás? ...”- “Así es, amada mía”- contestó el portugués.- “Estás seguro de ello, ¿verdaderamente seguro?, inquirió la “Ñusta”.- “Me mandan creerlo mi religión y mi Dios, que es la fuente de toda verdad”.En un rapto impetuoso la “Ñusta” pronunció las palabras que serían su perdición.- “Entonces bautízame, quiero ser cristiana; quiero ser tuya en ésta y en la otra vida”...


El bautizo de La Tirana

La “Ñusta” comenzó a vivir sólo para su pasión. Entregada al deleite del amor, la sacerdotisa descuidó las prácticas del rito incaico al Dios Sol.Su embeleso de mujer amada impedíanle ver el ceño adusto de sus “Wilkas”, ni el hosco ademán de los sacerdotes, ni la reserva glacial de sus súbditos, cuando la veían en sus devaneos amorosos con el extranjero.

Altiva y serena, actuando bajo los impulsos de una firma resolución, se dirigió un día a la fuente que había en una de los claros del bosque. Vinieron los besos, los juramentos y el “NUNCA NADIE nos separe”.

En el paroxismo de su pasión, la “Ñusta” le dijo:“Llévame a tu Dios que nos permitirá estar eternamente unidos”. Diego de Almeida le contestó: “tienes que bautizarte”, la “Ñusta” hincó la rodilla en el césped –cruzó sus brazos sobre el seno en actitud de humilde e inefable espera y pidió ser bautizada -.Almeida cogió agua vertiéndola sobre la cabeza de la amada neófita pronunció las palabras sacramentales:“Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espí...”

No pudo terminar la frase, porque los “Wilcas” que los vigilaban y que no aceptaban esa pasión, no pudieron resistir esa traición de sus principios y en airada reacción dispararon una nube de flechas sobre ellos.Ambos cayeron abatidos como tronchados por el huracán.“Ñusta Huillac”, herida de muerte, sobreponiéndose a sus intolerables dolores, llamó a su alrededor a los Wilkas, a los sacerdotes y al pueblo y con voz entrecortada les dijo:-“Muero contenta, muero feliz, segura como estoy, como creyente en Jesucristo, de que mi alma inmortal ascenderá a la Gloria y llegaré al trono de Dios, junto al cual estará mi amado, con quien estaré toda una eternidad. Sólo les pido que después de mi muerte, coloquen una cruz en mi sepultura, que estará al lado de la de mi amado”.

Indicio en el cielo

Corrían los años de 1540 a 1550 cuando el fraile Antonio Rondon, de la real orden mercedaria, evangelizador de Tarapacá y Pica, llegó al Tamarugal para levantar en todas partes el estandarte de Cristo.Un día vio un arco iris y siguió su comienzo hasta un bosque de tamarugos. Ahí, con infinita sorpresa, encontró una cruz cristiana en uno de los claros de este bosque.El santo varón vio en ello una especie de indicio del cielo, una llamada de recuerdo a la Princesa Tirana del Tamarugal.

Por eso edificó una Ermita, que con el correr del tiempo, se convirtió en Iglesia que colocó bajo advocación de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana, pensando en el escapulario Carmelita que llevaba Vasco de Almeida.Dicha iglesia se convirtió desde los primeros años de su consagración en asidua romería de los naturales de los pueblos y sierras inmediatas, en cuyas venas corre sangre coya. Fue la que fluía por las venas de la bella, sensible y desdichada “ÑUSTA HUILLAC”, que le legó su nombre y que con su historia de fe y amor impulsó el culto a “LA TIRANA”.


Virgencita del desierto, chinita del Carmen.,escucha la voz de un pueblo que hoy reunido se acerca a tus brazos, en busca de Dios.Tamarugos y algarrobos agitan tus ramas,siguen el compás de ritmos y melodíasque cantan los hijos de la tierra.Carmelita, CarmelitaMadre de Nuestro Señor,intercede por tus hijosque hoy en la Tirana cantan con fervor.Con la flor de la Chamizaque brota en la arena del Tamarugal,hagámosle una coronaque ciña la frente de CarmelitaY con los cantos y rezosde los peregrinos y del bailarín,hagámosle un ramilletede hermosas canciones a Carmelita.


16 de Julio, el día más esperado

El día que esperan todos. El día más aguardado, tiene momentos importantes:

EL ALBA: Cuando el reloj marca las 24 horas en la noche del 15 de julio, en la plaza y en el pueblo estallan petardos. El aire se confunde con la música de decenas de bandas. Es el alba que marca el comienzo del día tan aguardado. El día de la Virgen del Carmen de La Tirana.

LA AURORA: Es el complemento de “El Alba”. Las Hermandades han dormido un poco y muy temprano, con la aurora, vuelven a cantarle a la Virgen por su cumpleaños.

LA BAJADA DE LA VIRGEN: En la mañana, con un ritual muy antiguo, se procede a bajar la imagen de la Virgen de La Tirana. La visten con un manto nuevo, le ponen su corona y la adornan con innumerables cintas de colores que cuelgan por todo su ruedo.

LA MISA: Después, en el pórtico del Templo, se celebra la Sagrada Eucaristía. La misa es concelebrada. La preside el Obispo con muchísimos sacerdotes provenientes de muchas partes.

LA PROCESIÓN: En la tarde, la Virgen sale a recorrer el pueblo seguida de todos sus fieles. Una procesión que siguen sus devotos cantando con emoción.

EL CANTO DEL ALBA Es un canto importantísimo. La explosión de lo Sagrado y el júbilo ante la armonía que se va creando entre Dios y el hombre. Y así se llega a la noche del día 15 de julio. La plaza del lugar está repleta de fieles, danzantes, músicos y curiosos. Cada compañía de baile pelea por el terreno que quiere ocupar; se encienden fogatas y todos, expectantes con sus trajes de gala, esperan que llegue la medianoche. Cuando el reloj anuncia las 24 horas y que ha llegado el 16 de julio, la noche se ilumina con los colores de innumerables fuegos artificiales. Estallan petardos y cohetes. En el aire se confunde la música de decenas de bandas, el tam-tam de los bombos. Los bailarines danzan frenéticos. Poco a poco la tranquilidad y el silencio retornan a la explanada; cada Hermandad entona el Alba a la Virgen:


“Ya viene llegando el alba con sus rayos de cristal para adorar tu hermosura madre mía celestial Ya viene la claridad con su luz resplandeciente en el día de María en su bello despertar .

Es el día de su santo que celebran los devotos es la voz te que proclama reina y luz de mis ojos, Virgencita del Carmelo Por los montes y valles elevemos la oración en el Templo y por las calles cantemos adoración Madre mía del Carmelo reina de todos tus fieles de rodillas a tus plantas échanos tu bendición”.


El canto de la aurora

Es el complemento del canto del Alba. Complementará el día total de alegría, de unidad entre lo santo, lo bueno, lo bello. Después del canto del Alba, las Hermandades se retiran cansadas y emocionadas. En la plaza las fogatas se van apagando y la música cesa por unas horas. Pero muy temprano las primeras Hermandades vuelven nuevamente a la plaza, para entonar la Aurora que reciben diciendo:

“16 de julio ya la luz se asoma y ya las canciones. tus fieles entonan Cantando vamos con alegría ya nos espera la Virgen María Día de tu santo hoy ya celebramos y a todos alegres a ti te alabamos La aurora se asoma con tu luz resplandeciente y aquí nos sorprende junto a ti, señora. Los rayos de la luna ya se van perdiendo y ya tus nortinos a ti cantan glorias.


El día más esperado

El 16 de Julio es el día más esperado. El día de La Tirana. Cuando sale a recorrer su pueblo para que sus fieles la miren y le rindan pleitesía. Cuando la luz rompe las tinieblas de la noche del 15 de julio comienzan a escucharse cantos de alegría.

“Dieciséis de julio ya va amaneciendo por toda la tierra va resplandeciendoBuenos días tengas Madre tan hermosa y soberana eres Santa de los cielos a quien todos veneramos”.

Y así van llegando todos.

Con dos cirios en las manso. Caminando hacia el templo. Llevando algunos promesantes en el rostro la cicatriz del dolor. Pero pese a su pena, aprendieron a levantarse, aprendieron a no ser cobardes, aprendieron a tener valor. Sienten las heridas interiores que son prueba del destino; la paz va llegando a sus almas, mientras caminan confiados.

Empiezan a mirar las cosas simples que antes no miraban y ahora con esa paz interior pueden ir disfrutando. Disfrutan al ver un niño, un pájaro, una flor. Son ojos que irradian paz. A pesar de verse tristes, están colmados de amor. Por eso, hacia la Virgen caminan con cirios en las manos, arrastrándose, cantando o bailando.

Pidiéndole en su andar a la Virgen con cariño:
“Aquí estamos todos de buen corazón échanos señora vuestra bendición”.

La bajada de la Virgen

En la mañana, en el interior del Templo se inicia la Bajada de la Virgen. Un ritual que consiste en descender la imagen de Nuestra Señora del altar mayor. Miles de fieles quedan fuera del recinto sagrado. Se baja la imagen, desde cuyo pedestal cuelgan innumerables cintas de diversos colores que caen sobre los fieles, deseosos de alcanzarlos.
La lluvia de cintas es la lluvia de gracias que concede la Virgen a quienes la llevan y están con ella en ese día. Simbolizan la lluvia de beneficios que reciben los que la veneran. Ese día tan esperado, el 16 de julio, promesantes, fieles y Hermandades todos celebran el día cantando. Cuando la Virgen de La Tirana desciende del altar, todo el pueblo se emociona. Los sones del Himno Patrio se esparcen por montes y serranías.

Llegando después la palabra del Señor en los labios del Obispo. Todos escuchan y agradecen a la Virgen y a su Templo; se llevan dentro del alma esa oración de esperanza que un hombre desde una cruz entregara a todo el mundo. Cuando han bajado a la Virgen, la revisten con un manto nuevo y le instalan su corona de joyas, regalos de sus devotos.

La Misa

En el pórtico del Templo se celebra la misa. En la puerta del santuario aparece la imagen de la Virgen del Carmen. En ese instante caen desde la bóveda de la Iglesia una lluvia perfumada de pétalos de rosas y flores variadas, estallando el aire con múltiples petardos. El Obispo de Iquique y los Sacerdotes de la Diócesis concelebran la misa.
El culto divino es seguido por feligreses. La música de las bandas deja de sonar y los bailarines en traje de gala acompañan el ritual. El término de la misa la algarabía es general. El ruido de bombos y cajas de las bandas, panderetas y matracas de Bailes de los promesantes es frenético. Los danzantes agitan lanzas, chontas y guaripolas. Los feligreses muestran pañuelos o levantan sombreros saludando a La Tirana Al disminuir la algarabía y el ruido, se iza el Pabellón Nacional. Y allí en La Tirana, un pequeño poblado nortino le rinde fe a la Patria y a la Virgen del Carmen. Luego de la misa, la imagen vuelve al interior del Templo.

La procesión

En la tarde del 16 de julio se realiza la tan esperada procesión, ha sido fijado con anterioridad. Cada Baile religioso sabe donde debe ubicarse. Llegan a la Iglesia las Hermandades con sones de flautas y pitos. Al ritmo de tambores llegan cantando:

“Buenas tardes tengas Madre hija del eterno Padre en el cielo y en la tierra te adoramos Madre mía”.

Y así arriban al templo con el ritual de su danza, con los sones de su baile. Reluciendo sus tenidas como abanicos al sol. En el aire está su ritmo y entre saltos de alegría saludan a la Virgen tan querida, que cuando sale del templo la transportan con amor. Y mientras la van llevando, muy felices van diciendo:

“De este templo tan sagrado viene saliendo María con el rosario en la mano toda hermosa y floreciente”.

El orden de la procesión es simple; la encabeza el anda de San José, esposo de María; más atrás el de Jesús de Nazareno, y finalmente la imagen de la Virgen de La Tirana. Después vienen las Hermandades que encabeza el Baile Chino Nº 1. La peregrinación avanza lentamente, entre una abigarrada multitud de fieles. Luego de recorrer las calles del pueblo, la imagen llega nuevamente a la plaza. Allí se despide de nuevo con el sonido de bronces, cajas y bombos. Explotan petardos y se levantan pañuelos.

Las despedidas

El día 17 la imagen de la Virgen de La Tirana vuelve a su lugar y comienzan las despedidas. La tristeza embarga el corazón de los devotos que saben que ya todo ha terminado y deben volver al mundo profano. En el interior del Templo las desmayos y la histeria se hacen presente especialmente entre los bailarines más jóvenes. Ahí se despiden de las Hermandades, quienes ya cumplieron la manda o del que viaja a otras tierras. Al abandonar el grupo, sus miembros se sienten desolados. En el interior del Santuario son despojados del traje que llevaron por tanto tiempo y la tristeza los embarga.

En el Calvario, en la Cruz, las despedidas revelan cómo sufren los que salen de “lo sagrado” para volver a “lo profano”. La gente pierde el manto de lo Sagrado que los cubre y llora inconsolablemente porque debe volver al mundo con sus dolores y problemas. La primera despedida Comienzan las despedidas. Los que entran al Templo no pueden ocultar su dolor.

Es la Primera Despedida.

Acongojados cantan:
“Ya llegó el último día de tu novenario santo danos vida para el año para que todos volvamos”
Así le ruegan a La Tirana que les de vida para volver otra vez. Por eso el creyente que llega por primera vez se lleva el recuerdo de un pueblo que en su fe canta alegrías y dolores en la hora del adiós. Ese que llega por primera vez quizás vea asombrado las más extrañas ofrendas. Quejas y ruegos con recuerdos de la adversidad. Escuchará como hablan de su Virgen Milagrosa.


Es que en esa imagen ven a la Reina del Cielo que desciende hasta los hombres para esparcir su bondad. Entre lágrimas y desmayos siguen tocando cantos en la Primera Despedida: Los bailarines, músicos, caporales y acompañantes le cantan a la Virgen el dolor que sienten al dejarla. La miran y ven que la Virgen también sufre. Lo notan en sus ojos que se ven muy negros y brillantes. La Tirana se ve conmovida por las cuitas que le llegan a contar esos fieles que han venido de lugares tan distantes para expresar su dolor. La Tirana los consuela con su mirada infinita; sufre al escuchar el quebranto de sus cantos lastimeros.

Leyenda de La Tirana

En el Tamarugal una ñusta se enamoró (bis)
de un caballero vasco, con su presencia la cautivó (bis)
La llamaban Tirana a la princesita de ese lugar, (bis)
Joven predestinada para ser reina de ese lugar (bis)
La Tirana, La Tirana, La Tirana en Dios creyó y la Virgen carmelita en sus tierra se quedó Vasco de Almeida era el caballero que enamoró (bis)
a la princesa india que con su fe la cristianizó (bis)
nada pueden las leyes, ni los escritos ni tradición, (bis)
cuando buscan las almas el fundamento que da el amor (bis)
La tribu los sorprende en sus coloquios plenos de amor (bis)
y ambos los sacrifican para inmolarlos ante su Dios (bis)
quiso Dios infinito con este hecho todo cambiar (bis) convirtiendo en Santuario por siempre, siempre el Tamarugal (bis)
Nuestra madre querida con su inocencia nos sorprendió (bis)
Es la Virgen del Carmen que en una reina se convirtió (bis)
Puso en los peregrinos su bendición material (bis)
Virgen del Carmen bella eres la Reina del Tamarugal (bis)


La segunda despedida

Después sigue la Segunda Despedida. Penúltima ceremonia de quienes ven con congoja que los días de Paz interior se terminaron. En esas canciones vierten los últimos sollozos contenidos. Las voces se tornan roncas y se comienzan a quebrar. En los movimientos gráciles hay un brío diferente, es el tormento latente de quien no se quiere marchar. Es la pena de dejar el Santuario, abandonar a la Virgen.

Muchos cantan llorando luego de despedir a quienes se retiran de la Hermandad. El Caporal ordena se cante la Segunda Despedida, que se entona de rodillas y en la que casi llorando dicen:

“Ay, Señor, ay María, adiós, adiós, Madre mía. Ya llegó el último día de tu novenario santo después de tanta alegría . con qué corazón me aparto Ay, que llorando nos vamos después de tanta alegría con qué corazón me aparto de tu amable compañía Perdónalos, Madre mía, a tus bailarines ausentes no vinieron a tu fiesta Por causas justificadas. No permitas, Gran Señora, que se pierda un Bailarín danos vida para otro año Y regresar junto a ti”.

Y cuando de pronto se apaga la última nota, todos miran al Santuario con ansiedad manifiesta. Quieren en esa mirada dejar grabada en la mente la imagen del Templo Santo. Con religioso respeto, mientras las lágrimas ruedan, con misticismo grandioso los feligreses inclinan la cabeza al caminar, para que así no se note que están llorando al andar. Se alejan pausadamente, envueltos en la tristeza de sentir que las puertas de La Tirana se comienzan a cerrar

La tercera despedida, el último adiós

Se realiza frente a la Cruz de madera a la entrada del pueblo. Es el momento más temido. El instante del adiós que llega con su manto de tristeza y los cubre a todos. Como hermanos se abrazan; Cofradías, Hermandades, Promesantes, fieles todos. Quienes vistieron de gala y quienes rezaron con fe. En sus voces, quebradas por la emoción, se despiden del Santuario. Pero, en el último abrazo, está un pedido muy simple. Vivir un año más. Para volver de nuevo a ese desierto nortino. Con esa fe que cada vez es más grande, ya que cantan esperanzas y cada vez es más bella porque nace de fieles con una fe a toda prueba.

¡Cómo no van a tratar de volver!

Si vivir los días de La Tirana es alegría de oasis y quebradas, de mar y cordillera de límpidos acordes, de sueños y leyendas. En el adiós todos sueñan volver a esa imagen del Monte del Calvario que tiene una proyección muy simple: dialogar por la paz con una fe sin medida. El que sueña con volver sabe que en ese lugar supo entender las bondades y pensar en sus errores. Mirando hacia atrás puedo ver cuanto obró injustamente y se promete así mismo enmendar esa falta. Volver a esos instantes de fe es ahora motivo de su vida.

Porque en La Tirana muchos entendieron cual era la hora solemne en que todo se mide. Comprendieron que el lenguaje del canto y la armonía de la danza marca en La Tirana un concierto de almas con sonidos escogidos, donde no se desentona ni una voz, ni una nota. Comprendieron también en esos días una nueva forma y sentido para apreciar a los suyos con sus bondades y errores, en una alegría sincera que contrasta con un mundo que grita odio de tantas maneras.

“Triste es el momento en que ya nos vamos danos vida para el año para que todos volvamos. No permitas, madre mía, que se vaya un bailarín para que todos volvamos a cumplir nuestra promesa”.


La partida, el retorno a lo profano

Apenas finalizan las despedidas, las Cofradías se dirigen al alojamiento colectivo, cantando el himno de la Hermandad. Preparan sus cosas, envuelven sus trajes y sus instrumentos y con pena inician el regreso a sus casas.

Así, La Tirana comienza a despoblarse. Se desarman los puestos de feria. Se envuelven las carpas, se cierran los postigos y se ponen candados a las casas. La Carretera Panamericana y los caminos rurales se hacen estrechos para contener los miles de vehículos que retornan a sus lugares de origen.

Una semana más tarde, en día domingo, en cada centro urbano donde exista una “Hermandad” que haya asistido al Santuario, se celebrará la “Tirana Chica” y así concluirán las festividades anuales con que se venera a la “VIRGEN DE LA TIRANA”.

Oración a la Virgen del Carmen de "La Tirana"Dios misericordioso:

Al reunirnos para honrar a nuestra madre, bajo su advocación de Virgen del Carmen de La Tirana, venimos con fe y esperanza a pedirte salud y salvación.

Madre del Carmelo, Virgen de La Tirana, que la pasión de Cristo nos hermane y nos ayude a servir con alegría Ruega por nosotros pecadores, para que el Señor resucitado viva en nuestros corazones

Enséñanos a imitar tu propia vida; a creer fielmente en la palabra de Jesús y a ponerla en práctica, sin temor. Une a todos tus hijos que te buscan, en el único pueblo de Dios que peregrina hacia la patria del cielo.

Que contigo construyamos un mundo de paz en la justicia Que el Espíritu santo nos guíe, y en la hora de muerte nos reciba en la casa del Padre bondadoso.