domingo, octubre 26, 2008

Monumento Natural de Pichasca - IV Región - Chile


Un área protegida para admirar la belleza de la naturaleza que existe en nuestro Chile.
Cuidémosla... ya...




El Jurassic Park Chileno

El Monumento Natural Pichasca es un excelente sitio con hallazgos prehistóricos...

En medio del valle de Río Hurtado y a 56 kilómetros de Ovalle hacia la cordillera, se encuentra una de las áreas naturales protegidas de mayor importancia científica y biológica del país. El Monumento Natural San Pedro de Pichasca se encumbra por sobre su valle de origen y en medio de los cerros cordilleranos abre una puerta a la prehistoria chilena.

Para llegar no se necesita más de un par de horas desde Ovalle o La Serena, transitando en su mayoría por terreno asfaltado. Tras pasar el pueblo de Samo Alto y cruzar el caserío de San Pedro Viejo, se enfrenta una empinada cuesta que serpentea el cerro hasta llegar a las puertas de las más de 128 hectáreas que comprenden el parque.

Desde aquí es posible tener una impresionante vista del valle que baña el río Hurtado, con sus poblados y sus campos agrícolas. Luego de ello se enfrentan las casetas de CONAF y un centro de interpretación que auxilia en conocimientos de lo que se ha encontrado en el sector, la composición de la flora y fauna y muestra mapas sobre los senderos que se internan en medio de los hermosos cerros que han servido de cuna a los descubrimiento paleontológicos y arqueológicos más importantes de la región.


Viajando al Pasado

Luego de avanzar un par de kilómetros desde la entrada se llega a la zona de trekking. Por el violento sol existente casi todo los días del año, es imperioso llevar protector solar y se aconseja un estado de salud compatible con las caminatas ya que si bien el trayecto no es muy largo, la dificultad radica en lo empinado del terreno y en el sofocante calor.

El sendero comienza con una breve explicación de la ruta descrita en paneles que se encuentran bajo unas muy bien pensadas construcciones de coligües que dan una salvadora sombra y que acompañarán cada punto de interés del camino... afortunadamente para la piel.

La segunda parada, luego de una breve cuesta, es un gran mirador ideal para la fotografía, desde aquí ya es posible identificar la vegetación clásica de lugares con poca agua como son los quiscos, olivillos del norte y pimientos. Con paciencia es posible ver fauna nativa como liebres y hermosos zorros.

Avanzando nos encontramos con uno de los íconos del lugar: los troncos petrificados. La sustitución de los elementos orgánicos de los antiguos árboles por elementos minerales como el silicio, han creado a estas especies de rocas que se ven a contar de la tercera estación.

Lo que más sorprende es que según los cálculos científicos dichos fósiles corresponderían a la actual familia de las araucarias y que tendrían más de ¡¡75 millones de años!!. Estos veteranos parientes de nuestro sureño árbol habrían permanecido en la zona comprendiendo gigantescos bosques que cubrían todo lo que hoy es un paisaje semi-desértico. Un impresionante trabajo de imaginación en las actuales condiciones.

A continuación, en el inmenso silencio de Pichasca, se pueden observar otros restos de troncos cercando los caminos hasta llegar a un costado de la ruta donde hay un árbol fosilizado prácticamente armado casi como rompecabezas. Todo un hallazgo.

La cuarta parada se produce sobre uno de los cortes de los cerros circundantes para demostrar la geología del sector, comprendida por mezclas de rocas volcánicas y rocas sedimentarias, llamada por los entendidos como “formación viñita”, debido a que en los millones de años que han pasado desde que hubo bosques han ocurrido cataclismos, erupciones y formaciones montañosas, que han formado este verdadero “sándwich” de tierra.

Sin embargo, la estación más importante para la historia del Monumento Natural es la quinta ya que fue aquí donde se encontraron los primeros restos de dinosaurios en Chile. En rigor, no fue un esqueleto completo ni mucho menos, solamente costillas, vértebras y un húmero. El Titanosáurido, nombre del animal hallado, vivió hace 75 millones de años, al igual que las araucarias fosilizadas, en la era Secundaria o Mesozoica. Además se han encontrado caparazones de tortugas de agua dulce con la misma data de antigüedad, que hace pensar que en el lugar también hubo lagos.


Dinosaurios y Cuevas Primitivas

Luego de finalizado el sendero, cerca de unos 40 minutos de caminata, se puede acceder a otras dos atracciones del parque, que hacen más vivencial el estado prehistórico con que queda uno después del paseo en medio de antiguas especies.

Primeramente se puede visitar el dinosaurio maqueta que se ha colocado en una explanada y que, a tamaño real, hace más fácil dimensionar al antiguo anfitrión de Pichasca. Aunque es notoriamente una recreación, es casi como un sentimiento de niño el ver una cosa gigantesca y uno solo... hasta dan ganas de subirse, cosa no es muy recomendable.

Luego, el camino enfila hacia el “Alero Rocoso”, especie de cueva en que antiguos hombres, se cree que desde hace uno 10 mil años atrás, llegaron en búsqueda de protección en sus travesías desde la cordillera al océano. La cueva es casi como una mordida de cerro, si pensamos que fuese una manzana y obliga a caminar agachado. En el lugar se han encontrado restos de asentamientos humanos como restos de cestería, alimentos, conchas, puntas de flechas y algunas no muy nítidas pinturas en el techo.

Acá se encuentra la representación de un indígena colocando la punta a una flecha. El lugar sobrecoge y es completamente solitario, haciendo notoria la paz que emana del lugar. Además es el único remanso con sombra, tanta que llega a dar frío.

En el sector se han hecho excavaciones que aún son notorias, ya que todos los años llegan alumnos de disciplinas arqueológicas a realizar investigaciones. Si uno camina por el sendero podrá llegar a un mirador en el que se ve la real dimensión de esta verdadera casa de piedra.

La sensación que deja Pichasca es inmejorable. Los senderos están bien delimitados con cúmulos de piedras que no llevan a perderse por ningún momento y que lejos de arruinar el paisaje, se camufla en él. Además de la buenísima información que se encuentra en el tríptico que entregan en CONAF y de su centro de interpretación. Siempre limpio, silencioso y con un silencio que llega a sobrecoger, el Monumento Natural San Pedro de Pichasca es una pequeña joya que vive en el corazón del valle de Río Hurtado, un testimonio abierto de los albores de Sudamérica y un paisaje insuperable envuelto en los magnéticos cerros de Los Andes. Por Jorge López Orozco


Monumento Nacional Pichasca.
Horario Verano: Lunes a Domingo de 09:00 a 18:00.

Valor: Adultos $1500, Niños hasta 15 años $600. (Valores año pasado)
Cuenta con Servicios Higiénicos y sitios para Picnic.








MONUMENTO NATURAL PICHASCA
Área Silvestre Protegida por el Estado.

Se ubica en la localidad de San Pedro Norte a 48 Km desde Ovalle y 122 Km desde La Serena. Es una zona protegida por el Sistema Nacional de Áreas Silvestre Protegidas por el Estado (SNASPE), que posee 128 ha.
La relevancia que posee este Monumento Natural es que protege y alberga importantes vestigios paleontológicos y arqueológicos. Aquí se pueden encontrar “troncos petrificados” de araucarias, en la parte arqueológica, se destaca “La casa de piedra”, el cual es un alero rocoso donde habitó el hombre hace 10.000 años atrás. Posee una gran belleza natural, escénica y cultural, donde también se pueden encontrar muestras de pinturas rupestres. Este hecho convierte al monumento en un lugar único en Chile, ya que fue en este sitio donde se encontraron los primeros huesos de dinosaurios del país, y además, se descubrió la existencia de troncos petrificados de árboles emparentados con las actuales Araucarias, Arrayanes y Pataguas.





ALERO ROCOSO

Denominado también “Casa de Piedra”, que se encuentra ubicado en la zona Sur-Oeste de la Unidad. Aquí se encuentran los principales recursos arqueológicos y es uno de los puntos de mayor atracción del valle, debido al hallazgo de pictografías y restos que demuestran la ocupación humana.

Este Alero habría sido utilizado por diversos complejos culturales a lo largo del tiempo. Los restos arqueológicos e históricos encontrados forman parte del pasado prehistórico del periodo Arcaico (8000 – 150 años a.C.) y del periodo agro alfarero temprano con presencia de grupos humanos del Complejo Cultural Molle (150 años a.C – 700 años d.C.). También el Alero registra ocupaciones históricas que explican muchos de los aspectos de la cultura de las comunidades aledañas actuales al Monumento.

Las pictografías y evidencias estratigráficas que se encuentran en el Alero, son pinturas parietales que se conservan muy difusas. Los colores que se observan son: amarillo, rojo y otras tonalidades, que bien pudieran ser el resultado de filtraciones y descomposiciones naturales. Las formas observadas, con las consiguientes dificultades resultantes de no poder distinguir, fehacientemente, la obra que es de origen natural, de las derivadas de un proceso en que hay un acto volitivo humano, son bastantes simples. Una de ellas está constituida por diversos rasgos en ángulo agudo y otros que le cruzan. Otra pintura reconocible, está formada por dos signos curvados, unidos por un trazo horizontal.

Este sector corresponde a un circuito de sendero y elementos de interpretación, claramente delimitados, en uno de los lugares en el que se encuentran en mayor cantidad las evidencias de la presencia humana desde épocas muy remotas.
El objetivo de este sitio es la recreación de los visitantes, así como el conocimiento e interpretación de las culturas que prehistórica e históricamente ocuparon el sitio, a través de muestras de intervenciones de educación e interpretación ambiental, en las que los recursos “in situ”, constituyan el principal medio didáctico.








En la comuna de Río Hurtado, el tramo piloto comienza en el pueblo de San Pedro de Pichasca y tiene una extensión de 20 kilómetros. El Sendero recorre sinuosamente la ladera norte del Río Hurtado. Uno de los hitos más cercanos es el Monumento Natural Pichasca, que cuenta con los vestigios arqueológicos más antiguos de la zona.

A lo largo del recorrido se puede observar sectores de cultivos agrícolas, cultivos ancestrales de terrazas, la llamativa gama de colores presente en los cerros circundantes debido a la existencia de variados minerales y quebradas que impactan por sus formaciones geológicas.

En el tramo regional se pueden distinguir dos tramos:

Tramo Samo Alto - San Pedro de Pichasca
Tiempo de Recorrido: 2,5 horas.
Longitud Aproximada: 6 Kilómetros
Ancho Promedio: 1,2 metros

Este tramo se encuentra habilitado con señalética informativa e interpretativa en toda su extensión. Además cuenta con plazas de acceso con paneles informativos del tramo de Samo Alto, San Pedro de Pichasca y en el Monumento Natural Pichasca y tres miradores estratégicamente ubicados que otorgan una excelente panorámica del valle de Río Hurtado.

¿Qué Puedes Ver?
- Cueva del Diablo (Formación rocosa)
- Corral Cabrero
- Cerro El Reloj
- Panorámica del Valle de Río Hurtado
- Localidad de San Pedro, El Espinal y Pichasca
- Monumento Natural Pichasca

Tramo Samo Alto - Las Minillas
Tiempo de Recorrido: 8 Horas
Longitud Aproximada: 14 Kilómetros
Ancho Promedio: 0,8 metros
Puede ser recorrido también a caballo o en bicicleta

Es un tramo que cuenta con sectores de quebradas, donde entrega la posibilidad de ser recorrido a caballo o en bicicleta. Es recomendable emprender el recorrido bajando desde la localidad de Las Minillas (donde se puede llegar en vehiculo desde Pichasca) hacia la localidad de Samo Alto.

¿Qué Puedes Ver?
- Localidad Las Minillas
- Paisaje precordillerano
- Majadas
- Cerro El Reloj
- Panorámica del Valle del Río Hurtado
- Sitio Arqueológico Sector: “Las Tinajas”

Para acceder al sendero, el acceso principal es la Ruta D-595 Ovalle – Samo Alto (pavimentado, excelente estado). También se puede acceder desde La Serena por la Ruta 43, la cuál se conecta con la ruta D-595 en la localidad de Recoleta (camino de tierra, en buen estado), o en enlace sector Mina La Cocinera a 7 Km de Ovalle. Otras vías de acceso son la Ruta D-457 que une Andacollo y Samo Alto (camino de tierra) y la Ruta D-445 Vicuña-Hurtado, que conecta con la ruta D-595 (camino de tierra).