lunes, enero 25, 2010


Chile turístico

Nuestro territorio es visitado anualmente por una gran cantidad de extranjeros que buscan aventuras y conocer los variados y bellos lugares que ofrece Chile de norte a sur.
Nuestro país posee un enorme potencial turístico. Lo extenso del territorio ha conformado una infinidad de hermosos parajes, en los que se combinan la aridez del desierto más seco del mundo con la majestuosa cordillera de los Andes, la extensa costa del Pacífico y la inmensidad de los glaciares.
Destinos únicos que, además, ofrecen una serie de actividades para realizar. La infraestructura turística ha crecido en Chile a un ritmo sorprendente, ofreciendo a los visitantes diversos servicios de calidad internacional, desde alojamientos hasta expediciones por el territorio, senderismo, exploraciones submarinas, entre muchas más.
San Pedro de Atacama, Valparaíso, isla de Pascua y Torres del Paine son algunos de los sitios más visitados; pero existen nuevos destinos que en el último tiempo han sido exitosos. La Ruta del Vino de Colchagua, el sendero de Chile (que abarca gran parte de nuestro territorio) e, incluso, expediciones que recorren la parte más austral del mundo, con la posibilidad de visitar hasta la Antártica, han diversificado la oferta nacional, con el objetivo final de imponer el nombre de Chile entre los lugares más atractivos del mundo para visitar.



Sitios patrimoniales

Hasta la fecha, nuestro país posee cinco sitios, de los 815 existentes a nivel mundial, que han sido denominados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio de la Humanidad. La relevancia de cada uno de ellos radica en que todos poseen un valor universal excepcional, ya sea por su importancia histórica o natural, calidad arquitectónica, estética o científica.

ISLA DE PASCUA

El primer bien nacional incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad fue el Parque Nacional Rapa Nui, ubicado en la Isla de Pascua.
Este sitio fue inscrito como tal en la reunión realizada por la UNESCO en Berlín, en diciembre de 1995, y las razones fueron que corresponde a un testimonio del ingenio del hombre para crear obras excepcionales y pertenecientes a una cultura única, además de representar un entorno natural de belleza inigualable.



CHILOE

Luego, fue el turno de las iglesias de Chiloé, designadas como patrimonio mundial por la UNESCO el año 2000. Fueron dieciséis las construcciones de madera que alcanzaron esta importante categoría, destacándose por ser un ejemplo patente de la fusión entre la tradición indígena y la española, plasmada en una particular arquitectura en madera. Los mismos lugareños fueron quienes construyeron las iglesias junto a los misioneros, transformándose, entonces, en un claro testigo del diálogo entablado por ambas culturas.





VALPARAISO

En 2003, el casco histórico de la ciudad de Valparaíso fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por su particular desarrollo urbano y por dar testimonio, a través de sus construcciones y su cultura, del vertiginoso paso de extranjeros por la zona y del incesante intercambio comercial a fines del siglo XIX.



HUMBERSTONE Y SANTA LAURA

En julio de 2005, Chile tuvo el privilegio de contar con un nuevo sitio patrimonial de categoría mundial. Esta vez, las salitreras de Humberstone y Santa Laura pasaban a integrar dicha lista y las razones de esta distinción eran ser testimonios palpables e invaluables del desarrollo industrial de la región, que creció vertiginosamente bajo el alero de la extracción del salitre, y de la vida cotidiana que transcurría en estas particulares condiciones. El descuidado estado de conservación en que se encontraban las instalaciones de ambas salitreras derivó en que estas se incluyeran en el listado de sitios en peligro.




SEWELL - VI REGIÓN

El campamento minero de Sewell fue el más reciente sitio patrimonial chileno incluido en la lista mundial en julio de 2006. Este lugar, al que también se le conoce como la "ciudad de las escaleras", tiene una arquitectura única que se adecua perfectamente a las condiciones donde se encuentra enclavado, en plena cordillera de los Andes. El particular modo de vida que llevaron sus habitantes y las costumbres que allí se desarrollaron (combinación de las tradiciones chilenas de los trabajadores con las estadounidenses de los dueños del mineral) son solo algunos de los méritos que le bastaron a este representante chileno del patrimonio industrial moderno.

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