jueves, octubre 30, 2014

 

LA RUTA DEL VINO DE CASABLANCA

 

Introducción

Dentro de la Ruta del Vino de Casablanca, se presentan los fundamentos históricos y del paisaje natural, los atractivos y servicios principales relacionados con Casablanca, Santuario de Lo Vásquez, Las Dichas, Lagunillas, Iglesia de Los Perales de Quilpué, Reserva Nacional Lago Peñuelas, Quepilcho Melosillas y San Jerónimo. También, se presenta un mapa del área para orientarse cómo acceder a esta ruta y los servicios turísticos disponibles asociados a los atractivos.

Este documento es uno de los resultados del proyecto financiado por Innova Chile de Corfo "Nuevos destinos y productos de turismo de intereses especiales para la Región de Valparaíso", validado en numerosos talleres y seminarios con empresarios y la comunidad. Es un proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Valparaíso, en sociedad con la Asociación Regional de Municipalidades de Valparaíso, la Corporación Nacional Forestal, Región de Valparaíso y la Federación MIPYME de Valparaíso y donde actúa como oferente el Servicio Nacional de Turismo, Dirección Regional de Valparaíso. El organismo ejecutor fue el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Cómo llegar

Es posible acceder a la Ruta del Vino de Casablanca a través de la Ruta 68, ya sea desde Santiago o también desde Valparaíso. Desde esta vía se puede internar hacia las diversas localidades con las que podrá recrear la historia ligada al vino, el período colonial y lo rural. Una de estas es accediendo por medio del enlace Tapihue, hacia el sector norte de la comuna de Casablanca. El acceso al Santuario de Lo Vázquez está bien señalizado al costado de la vía principal. Para acceder al sector de Los Perales en la comuna de Quilpué, debe tomar el desvío a Lo Orozco por la ruta F-50, al norte (enlaza con la Ruta turística del Ferrocarril Valparaíso a Santiago). Otras localidades interesantes a recorrer son Las Dichas y Lagunillas por medio de la ruta F-830, previo ingreso a la comuna de Casablanca.

Fundamentos Históricos

La producción de vinos en Chile data de los primeros tiempos de la colonia. Las fuentes indican que Juan Jufré fue uno de los primeros cultivadores de vid, (Vitis vinifera) en sus tierras de Macul. Otra familia productora fue también aquella de los Lisperguer, propietaria de viñas en Tobalaba. Los altos precios del vino traído de España y la necesidad de su consumo para muchas actividades, especialmente aquellas relacionadas con los ritos religiosos, incentivó el cultivo de las vides en América, particularmente en Perú, Chile y Argentina, en donde las condiciones climáticas eran propicias para este cultivo. Los principales centros de producción fueron las haciendas, con una alta participación de aquellas administradas por las congregaciones religiosas. Este status quo se mantuvo hasta la llegada de la Independencia, especialmente afianzado por la prohibición que imponía España a sus colonias de realizar comercio con otras naciones, con las que habitualmente se encontraba en guerra. La apertura al comercio exterior que propició el proceso de la Independencia, permitió la entrada de vinos franceses en un proceso de penetración que culminó con la plantación de las primeras cepas de ese país realizado por don Silvestre Ochagavía.

Un listado de las principales cepas existentes en Chile antes de la llegada de aquellas procedentes de Francia, indica la existencia para la mitad del siglo XIX de diez cepas: 1) uva del país, 2) uva uña de gato, 3) uva de San Francisco, 4) uva aceituna, 5) uva cristalina blanca, 6) uva Italia negra moscatel, 7) uva Italia blanca, 8) uva del Huayco, 9) uva rosada común y 10) uva rosada moscatel de Curacaví.

Desde esta época en adelante, el cultivo de viñas que utilizaban nuevas cepas se extendió por una parte importante de la zona central del país. La renovación entonces de la vitivinicultura en Chile comienza con la introducción de las cepas francesas, hecho ocurrido en la primera mitad del siglo XIX, siendo uno de los más importantes los viñedos de la Hacienda Los Perales de Quilpué, adquirido por la congregación de los Sagrados Corazones a comienzos de 1850.

De esta manera, las viñas que forman parte de la actual Ruta del Vino y que cuentan con la más alta tecnología existente para la producción y procesamiento de las vides, son la culminación de un largo proceso de cultivo de la vid en Chile, en especial en la zona central del país y en los valles de Casablanca, Marga Marga, Limache y Aconcagua.

La historia vitivinícola reciente del valle de Casablanca está ligada al enólogo Pablo Morandé que en 1982 presentó sus primeros Sauvignon Blanc y Chardonnay casablanquinos. En poco más de una década, se sumaron al valle más de 4.000 hectáreas de uvas Premium, de las principales viñas del país. Casablanca, valle de clima frío, es hoy reconocido por la calidad de sus vinos Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Noir y Syrah, cuya producción se exporta mayoritariamente al mercado mundial.

Cuenta con más de 20 sistemas de viñas tanto intensivas como orgánicas, siguiendo las normativas modernas de producción con altas tecnologías en la elaboración de sus vinos. En ellas es posible hacer recorridos turísticos de observación de la tecnología actual y degustación de vinos, tanto en las mismas viñas como en el Wine House de Casablanca y restaurantes de la ciudad.

Fundamentos del Paisaje Natural
 
 Uno de los lugares más importantes para apreciar el paisaje natural y los distintos ecosistemas que se encuentran en el antiguo valle de Acuyo, hoy de Casablanca, es la cuesta de Zapata. Desde sus miradores, es posible observar el fondo de valle, la ladera sur (umbría) y la ladera norte (solana).

El valle de Casablanca presenta en su fondo una alta fragmentación, con abundantes viñedos, los que conforman un paisaje cultural armónico y de gran colorido, de acuerdo a la estación del año en que se observe. Este valle estaba originalmente cubierto de un bosque latifoliado costero, compuesto por las especies: quillay (Quillaja saponaria), boldo (Peumus boldus), peumo (Criptocarya alba) y maitén (Maytenus boaria), entre otras, además de estepas de espinos (Acacia caven), bosque que actualmente está establecido como corredor biológico, asociado a praderas mediterráneas anuales, compuestas por avenilla (Avena fatua), ballica (Lolium multiflorum) y alfilerillo (Erodium cicutarium), que actualmente se utilizan en viñas orgánicas. La exposición de umbría (sur), posee una alta densidad de bosquematorral, compuesto fundamentalmente por litre (Litraea caustica) y la exposición de solana (norte) está compuesta por una estepa arbustiva rala de romerillo (Baccharis linearis) y vulpia (Vulpia dertonensis).

En estos ecosistemas se encuentra una diversa fauna silvestre, como conejo (Orictulagus sp) y especies de aves, como zorzal (Hylocichla minima), perdiz chilena (Nothoprocta perdicaria perdicaria), tapaculo (Ecelorchilus albicollis) y canastero (Pseudoasthenes humicola), además de degú (Octodon degu) y lagartija parda, entre varias otras.

ATRACTIVOS PRINCIPALES

Casablanca
 

Sus antecedentes datan del siglo XVI, cuando la expedición de Diego de Almagro se internó hacia la actual Casablanca tomando la ruta de los Incas que desde Quillota cruzaba Limache y Villa Alemana, penetrando por el valle del Marga Marga hacia los campos de Orozco. Al cruzar el valle de Marga Marga en dirección a Melipilla, se encuentra con el valle de "Acuyo" denominado así por los pueblos originarios del lugar. Es acá donde, por órdenes de Pedro de Valdivia, en 1540, se conceden mercedes de tierra con el fin de explotar los yacimientos de oro y plata. Dos siglos más tarde se establece la fundación de la Villa de Santa Bárbara de la Reina de Casablanca por parte de Domingo Ortiz de Rosas, el 23 de octubre de 1753. De esta manera se fue consolidando como un importante eje de conexión entre Santiago, el puerto de Valparaíso y hoy en día el puerto de San Antonio, por los cuales se realizan los principales movimientos comerciales del país.

En una esquina de su plaza de armas, otra construcción de origen colonial se levanta imponente; la Parroquia de Santa Bárbara. Construida en 1680, ha sufrido como casi todas las construcciones coloniales, constantes restauraciones y reconstrucciones a causa de los movimientos sísmicos, tan frecuentes en el país. La arquitectura colonial también se mantiene en muchas de sus construcciones, especialmente en la utilización del "adobe".

Santuario Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez
 
 
Su característica actual de Santuario nace al amparo de las antiguas tradiciones campesinas que hablan de imágenes religiosas encontradas en el campo a las cuales se le atribuyen condiciones milagrosas. La virgen de Lo Vásquez no escapa a este modelo y su historia nace durante los primeros tiempos de la independencia del país cuando una imagen resguardada en una casa particular comenzó a ser visitada cada vez más por los viajeros, creando una verdadera devoción a la Purísima. Sucesivas reconstrucciones y el trabajo de sacerdotes que quisieron potenciar esta devoción, hicieron que en 1854 se inaugurara la tercera capilla, fecha en la cual llegó también desde España una imagen de la Santísima Virgen, la misma que se venera en la actualidad.

La ubicación de esta antigua capilla establecida a la vera del "camino real" resalta la importancia que esta ruta tuvo durante la colonia hasta los primeros tiempos de la Independencia y durante el período republicano. Ubicado el Santuario a medio camino entre la posta de Casablanca y la parte alta de Valparaíso, llegó a ser lugar obligado de paso de viajeros y comerciantes de la época, haciendo de él un ícono de la zona.

En sus cercanías se ubican, también, diversos atractivos que refuerzan la relevancia que le otorgamos a las vías o rutas de conexión del período colonial o aún de aquellas anteriores a él, como el propio "camino del Inca". Su vinculación con el camino Lo Orozco, por el norte y con el sector de Las Dichas, por el sur, permite enfatizar lo destacable de este punto, transformándolo en un atractivo importante en la zona.

Lagunillas
 
 
El pueblo de Lagunillas representa un excelente ejemplo de arquitectura rural de origen post colonial, que ha perdurado durante la época de la república y que hoy en día se muestra como un caso excepcional de manejo del territorio rural, la "calle larga". Construido sobre la huella del "camino real" que unía durante la colonia la capital del Reino con el puerto de Valparaíso, denominado también "camino de las carretas"- para diferenciarlo del "camino de mulas" que seguía por la cuesta de Zapata - y que continuaba por la cuesta de Ibacache hasta la localidad de Melipilla. Por su parte, la documentación histórica indica además que esta ruta se habría construido sobre un tramo del "camino del Inca", que conducía desde el valle de Quillota, hasta la ciudad de Santiago, pasando por los lavaderos de oro de Marga Marga.

En el poblado es posible conocer también su antigua iglesia parroquial, convertida en la actualidad en monasterio de Monjas Contemplativas y su cementerio centenario, o participar de las actividades tradicionales de la zona.

Iglesia de Los Perales de Quilpué
 
 
La iglesia Los Perales se relaciona con las primeras producciones vitivinícolas en la zona. Tanto este recinto como el fundo mismo de esta localidad, representan un modelo de desarrollo rural que fue replicado en muchos sectores del territorio. En conjunto con esta situación, la visita a este atractivo permite recorrer también un tramo importante del "camino del Inca", precisamente aquel que vincula los valles de Quillota y Limache, asentamiento principal del Imperio Incaico en Chile Central, con el sur del país, a través de Las Dichas, Lagunillas y el llamado "camino de los polleros", conocido durante el período republicano como el "camino de los maulinos".

Desde los Perales es posible acceder también al sector de Colliguay, valle enclavado en las faldas occidentales de la cordillera de la costa y ampliamente conocido por sus manifestaciones arqueológicas, sus paisajes y travesías a través del estero Puangue hacia Curacaví y su tradición minera que se remonta hasta la propia época colonial.
Reserva Nacional Forestal Lago Peñuelas


Continuando por la ruta 68 en dirección a Valparaíso o Viña del Mar es posible visitar la Reserva Nacional Forestal Lago Peñuelas, administrada por CONAF, con su área de recreación concesionada, con una zona de pesca de pejerrey argentino y de picnic, abierta al público los fines de semana y festivos durante todo el año. En la Reserva se cuenta con tres senderos, para actividades de trekking y avistamiento de aves u otras especies de fauna silvestre.
Otros atractivos


Otros atractivos rurales de la ruta, lo constituyen el área de Quepilcho Melosillas y San Jerónimo, que destacan principalmente por su actividad agrícola y ganadera, combinada con numerosas actividades de turismo rural.

Servicios turísticos


Casablanca

Casablanca, ciudad rodeada de viñas e historia, además de su destacable gastronomía y circuitos vinculados al turismo vitivinícola, en donde se invita a conocer los procesos de producción, ha comenzado a poner en valor sus platos preparados con productos locales y cultivos orgánicos, esto sumado evidentemente a los vinos de la zona, que se tornan un ingrediente infaltable en el paladar del visitante. Ya, en el centro de la ciudad nos encontramos con una variedad de servicios entre cabañas, pensiones y restaurantes de menor envergadura pero no de menor calidad que ofrecen una alternativa a lo ya señalado. Además, se sorprenderá de la producción artesanal de derivados de la carne de cerdo.

Reserva Nacional Lago Peñuelas

Su área de recreación concesionada ofrece cabañas y camping con servicio de agua caliente; además de servicios de apoyo a la pesca recreativa.

Quepilcho y Melosillas

Áreas rurales de Casablanca, actualmente apoyadas por el programa de turismo rural del Gobierno de Chile, con oferta especializada en agroturismo y ecoturismo.
Lagunillas
Ofrece gastronomía tradicional basada en la carne de vacuno y se puede disfrutar de la oferta de las viñas cercanas.
Los Perales de Quilpué
Posee una diversidad de ofertas de alojamiento, alimentación y actividades recreativas para realizar en el sector rural y disfrutar de la antigua cultura vitivinícola del lugar. Solicite la visita al museo local que gestiona la Escuela de la localidad.

 
LA RUTA DE DARWIN DE LA CAMPANA - OCOA

 
 
Introducción
Dentro de la Ruta de Darwin de La Campana-Ocoa, se presentan los fundamentos históricos y del paisaje natural, así como los atractivos principales relacionados con Quillota, Olmué, el Parque Nacional La Campana, Hijuelas, Sector de Ocoa y el valle de Rabuco. También se presenta un mapa del área para orientarse cómo acceder a esta ruta y los servicios turísticos disponibles asociados a los atractivos.

De manera complementaria se adjuntan dos trípticos, uno de servicios turísticos y el otro con la descripción general del Parque Nacional La Campana, que incluye un mapa de detalle de sus diferentes accesos.

Este documento es uno de los resultados del proyecto financiado por Innova Chile de Corfo "Nuevos destinos y productos de turismo de intereses especiales para la Región de Valparaíso", validado en numerosos talleres y seminarios con empresarios y la comunidad. Es un proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Valparaíso, en sociedad con la Asociación Regional de Municipalidades de Valparaíso, la Corporación Nacional Forestal, Región de Valparaíso y la Federación MIPYME de Valparaíso y donde actúa como oferente el Servicio Nacional de Turismo, Dirección Regional de Valparaíso. El organismo ejecutor fue el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.


Cómo llegar
Para acceder a la Ruta de Darwin de La Campana-Ocoa, existen, principalmente, cuatro alternativas. La primera de ellas es viajando desde Santiago, pasando por la ciudad de Til Til y tomando la Cuesta de La Dormida por la ruta F-10-G, la que llega a la localidad de Quebrada de Alvarado y posteriormente a Olmué (enlaza con la Ruta turística del Camino Real de La Dormida). La segunda opción es viajando desde Los Andes hacia el oeste por la Ruta CH 60, que empalma con la Ruta 5 Norte, tomando el desvío hacia Ocoa, por la ruta F-304, llegando directamente a la entrada del sector Palmas de Ocoa del Parque Nacional La Campana. La tercera, es viajando desde Viña del Mar o Valparaíso, tomando la Autopista Troncal Sur, la cual tiene un desvío hacia Limache y Olmué, que lleva al sector de Granizo del Parque Nacional La Campana. Una cuarta vía, accede desde el litoral norte de la región, tomando la ruta F-190 hasta el puente Colmo, luego la Ruta 64 hasta San Pedro y desde allí la Ruta F-62 hasta Limache y Olmué.


Fundamentos Históricos
Charles Darwin, joven naturalista inglés, llegó a Chile como miembro de un viaje de exploración científica a las costas de Sudamérica, Polinesia, Nueva Zelanda y Australia. La expedición zarpó de Plymouth, Inglaterra, en diciembre de 1831 a bordo del HMS Beagle y llegó a Valparaíso en el invierno de 1834. Charles Darwin permaneció en total 9 meses en Valparaíso, período en el cual realizó observaciones sobre flora, fauna y geología de los diversos territorios que pudo visitar de la región.

La ruta que siguió Darwin desde la ciudad de Valparaíso hacia el cerro La Campana está descrita en su Diario; él menciona que se dirigió hacia Quintero y desde ahí se enrumba hacia el valle de Quillota, atravesando la cuesta de Chilicauquén, hasta llegar a la Hacienda de San Isidro. Desde aquí, la ruta que sigue Darwin hacia La Campana se diluye un tanto, aún cuando menciona que, luego de 10 horas de viaje, pernocta a orillas del estero del Guanaco, desde donde observa a lo lejos el puerto de Valparaíso y sus buques en la bahía y la cordillera de Los Andes.

Aunque la localización exacta de este lugar no es clara, es posible hallar un sector llamado El Guanaco, entre el cerro El Litre (1621 m) y el cerro El Cardonal (1340 m) por la quebrada de La Campana, que tiene altas probabilidades de ser el punto de observación mencionado por Darwin:


16 de Agosto de 1834.

El mayordomo de la hacienda es lo bastante amable para facilitarme un guía y caballos reposados y partimos de madrugada con el fin de efectuar la ascensión a La Campana, montaña que alcanza una altitud de 1950 metros. Los caminos son horribles pero, las particularidades geológicas y el espléndido paisaje que a cada instante se descubre compensan nuestras fatigas. En algunos lugares se encuentran palmeras (palma chilena, Jubaea chilensis) y quedo muy asombrado al hallar una de ellas a 1350 m con relación a la familia a la que pertenecen, esas palmeras son árboles deslucidos. Su tronco, muy grueso, presenta una forma muy curiosa: es más ancho hacia el centro que en la base y la copa y son muy preciadas a causa de una especie de melaza (miel de palma) que se obtiene de su savia. Un buen árbol de esos llega a producir 410 litros.

Charles Darwin en Chile (1832 1835): Viaje de un naturalista alrededor del mundo.
Una vez llegado a La Campana y realizadas todas las observaciones que Darwin acostumbra, desciende hasta la Hacienda de San Isidro para luego dirigirse, a través del valle de Quillota, hacia las minas de cobre de Jahuel por el entonces camino público, antiguo Camino Real.


Fundamentos del Paisaje Natural

 
La Ruta de Darwin de La Campana-Ocoa ofrece una serie de variados y hermosos ecosistemas. Se destacan aquellos ubicados en el Parque Nacional La Campana, por la vertiente de umbría de Granizo, tales como el bosque húmedo de Roble de Santiago (Nothofagus obliqua var. macrocarpa), cerca de los cerros el Roble y Puntilla Imán, en asociación a otras especies como peumo (Cryptocarya alba). Por la vertiente de solana de Ocoa, sobresale el sendero La Cascada, impresionante por su alta biodiversidad y ecodiversidad, destacándose el denso bosque de palma chilena (Jubaea chilensis), en asociación con el bosque latifoliado. Por otra parte, se encuentra La Cascada, caída de agua impresionante, que fluye desde las cumbres, en donde la biodiversidad es alta, con la presencia de bosque húmedo, bosque latifoliado, palma chilena y diversidad de fauna silvestre. Aquí se presenta una nutrida fauna endémica de Chile mediterráneo: Lagarto leopardo (Liolaemus leopardinus), Perdiz chilena (Nothoprocta perdicaria perdicaria), Zorzal (Hylocichla minima), Araña pollito (Grammostola porteri), Turca (Peteroptochos megapodius megapodius), Mariposa (Phoebis sennae), Culebra de cola larga (Philodryas camissonis), entre varias otras.

Por otra parte, en Rabuco se presenta un valle agropecuario de alta diversidad de cultivos y características de ruralidad. También, en Rautén, Quillota, existen variados ecosistemas rurales, destacando además, la ganadería y los cultivos de chacarería. Una serie de otros ecosistemas naturales y diversos paisajes se encuentran en esta Ruta.

Estos paisajes contienen atractivos culturales, históricos y arqueológicos, caminos, senderos y miradores, posibles de conocer y disfrutar, realizando actividades como: senderismo, montañismo, días de campo, camping, cabalgatas, fotografías, degustación de la gastronomía local y regional, compras y descanso, acompañados por un clima acogedor en un entorno cercano a los mayores centros urbanos de la zona central de Chile.


ATRACTIVOS PRINCIPALES

Quillota
 
 
Fundada en 1717 a los pies del cerro Mayaca, la ciudad de Quillota mantiene su herencia colonial evidenciada por su trazado urbano de cuadrícula española, más conocido como "Plano de Damero". Sin embargo, los antecedentes previos a su fundación se remiten al año 1540, cuando Pedro de Valdivia se establece en las cercanías al poblado de San Pedro para extraer el oro desde el cerro La Campana y cultivar los valles de Boco, Rautén y La Palma, irrigados por el río Aconcagua. De esta forma se declara como Corregimiento en el año 1585, administrando el territorio que comprendía desde Illapel hasta Casablanca. Actualmente, es capital de la provincia que lleva su mismo nombre. Su principal vía de acceso es la Ruta Internacional CH-60 y la vía local Ruta F-64. La oferta de hospedaje y gastronomía se adapta al tamaño medio de esta ciudad. Cruzando el río Aconcagua, es posible visitar las localidades de Rautén y Boco, que cuentan con oferta gastronómica y de hospedaje en cabañas en un entorno natural que invita a practicar senderismo y cabalgatas. Hacia el sur se ubica la localidad de San Pedro, de interés porque mantiene una fuerte vinculación con el ferrocarril y su variante hacia la costa (Quintero) y posee instalaciones de una industria cervecera en la entrada al Cajón del mismo nombre, el que se conecta por predios privados a una parte del Parque Nacional La Campana.

Antigua Hacienda San Isidro de Quillota

La expedición al cerro La Campana emprendida por Darwin parte desde este punto, hoy sede de la Escuela de Caballería Blindada, perteneciente al Ejército de Chile. Posee un hermoso parque con árboles autóctonos, la antigua casa patronal restaurada y junto a ésta, se ubica la Capilla, decorada con vitrales e imágenes religiosas muy bien conservadas. En sus jardines se encuentra la réplica del Récord Mundial de Salto Alto a Caballo y los restos del caballo "Huaso", realizador del salto. Posee, además, un museo histórico militar. En su entorno se encuentra la antigua Hacienda de La Palma de origen Jesuita, por cuyos caminos rurales puede internarse y adquirir productos locales y acceder a expresiones de la religiosidad de sus habitantes como la Iglesia de La Palma y el santuario de Pocochay.

Olmué
 
 
Los primeros indicios de la aparición del pueblo de Olmué, dicen relación con las observaciones realizadas por don Pedro de Valdivia desde la Cuesta de La Dormida para trazar una ruta entre Til Til y el mar (Valparaíso), que le permitiera trasladar de forma más expedita las distintas provisiones. Remontándonos a su proceso de fundación los documentos señalan que el pueblo de Olmué (Gulmué, en mapudungun), se habría originado como un pueblo de indios, creado en 1612 a través de la donación que hiciera doña Mariana de Osorio, propietaria de la estancia de Gulmué, a los indios que la habitaban. Olmué posee una planta turística consolidada, caracterizada por rescatar las costumbres y gastronomía propias del campo chileno en el contexto de un microclima saludable y con un patrimonio paisajístico incomparable. Ofrece actividades culturales como el Festival del Huaso de Olmué, rodeos en sus localidades aledañas y servicios de cabalgatas; además, destaca la amplia oferta de centros de descanso y eventos, que ofrecen servicios de alojamiento, entretención, piscina y alimentación. En gastronomía destacan las empanadas, carnes a la parrilla y el infaltable pan amasado con pebre que le dan un sello particular.

Parque Nacional La Campana
 
 
Creado en 1967, posee una superficie de 8000 hectáreas, dividida en tres sectores: Granizo, Cajón Grande y Palmas de Ocoa. Administrado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), fue declarado Reserva de la Biósfera en 1985 y definido como lugar de interés científico el año 1989. Dispone de seis senderos para los visitantes. En el Sector Granizo, el sendero El Andinista que conduce a la cima del Cerro La Campana y el Sendero Los Peumos - Portezuelo Ocoa, que conecta a los tres sectores del parque, apto para observación de flora, fauna y geología. En el sector Cajón Grande, el Sendero Plateaux permite observar flora y fauna; el sendero Los Robles - Portezuelo Ocoa ofrece la oportunidad de apreciar bosques relictos de Robles de Santiago (Nothofagus obliqua var. macrocarpa). En el sector Palmas de Ocoa, el sendero La Cascada destaca por los bosques de palma chilena (Jubaea chilensis) y por una caída de agua de alrededor de 30 m y el sendero el Amasijo - Portezuelo Ocoa que llega al corazón del Palmar de Ocoa y conecta a los tres sectores del parque (ver mapa del Parque).

Hijuelas
 
 
El nombre de esta comuna y ciudad se origina en las propiedades que poseía don Manuel de Torrejón, corregidor de Quillota en 1718, quien era dueño de Las Hijuelas de Torrejón, las cuales al ser repartidas entre sus numerosos hijos tomaron el nombre de Las Hijuelas. Al interior de la comuna de Hijuelas y de la vecina comuna de Olmué se encuentra el Parque Nacional La Campana, el cual fue declarado el año 1985 como Reserva Mundial de la Biósfera por UNESCO, esto considerando el gran valor en biodiversidad que posee, lo que en Hijuelas destaca con la presencia de los últimos bosques de palma chilena (Jubaea chilensis) localizados en el sector de Ocoa. Beneficiándose de este entorno, a Hijuelas se le reconoce por la calidad de su producción de flores para la ornamentación, pudiendo acudir a los numerosos viveros y acceder a las florerías a la vera del camino.

Valle de Rabuco y Sector de Ocoa
 
 
Sectores localizados en pleno valle del río Aconcagua medio, frente a la localidad de Hijuelas y por la carretera 5 Norte; desde aquí se accede al Parque Nacional La Campana sector Palmas de Ocoa. Poseen una diversidad de paisajes rurales, con cultivos de flores, viveros de plantas ornamentales, hortalizas, frutales, praderas, ganadería menor de ovinos, caprinos y apicultura, donde se pueden observar las actividades cotidianas como labores agrícolas, la crianza de caballos finos de Polo y caballos chilenos para participar de rodeos en la medialuna, festividades religiosas, folclore, degustar comidas y bebidas tradicionales, entre otras típicas de la cultura huasa de la zona central de Chile. Están enmarcados por la cordillera de la Costa resaltando los cerros La Campana y El Roble. Estos sectores caracterizados por sus importantes cultivos de flores, entregan una oferta alimentaria en un contexto natural. Muestra de esto es la infraestructura de sus restaurantes, los cuales poseen un sello rural que se condice con la flora y fauna de la zona, ofreciendo al paladar curioso del visitante comidas tradicionales en el infaltable horno de barro a un costado de la cocina. Operadores locales disponen de actividades turísticas organizadas, en las cuales se busca potenciar el concepto de Reserva de la Biósfera a través de predios privados, en donde nace la mezcla perfecta entre descanso, naturaleza y buena mesa. La viva tradición campesina genera variados oficios artesanales que ofrecen sus productos a los visitantes.


Servicios turísticos
Quillota


En el entorno a la Plaza de Armas destaca su patrimonio arquitectónico ligado a iglesias y casas coloniales que datan del siglo XVIII. Muestras organizadas en museos arqueológicos y centros culturales permiten interpretar la historia y la cultura ancestral. La oferta de hospedaje y gastronomía se adapta al tamaño medio de esta ciudad. Cruzando el río Aconcagua, es posible visitar localidades como Rautén y Boco, las cuales cuentan con ofertas gastronómicas y de hospedaje tipo cabañas en un entorno natural de gran belleza.

Olmué


Posee una planta turística consolidada, que rescata las costumbres y gastronomía propias del campo chileno. Ofrece actividades culturales como el Festival del Huaso, rodeos en sus localidades aledañas y servicios de cabalgatas; además destaca la oferta de centros de eventos, que ofrecen servicios completos de alojamiento, entretención, piscina y alimentación, en donde las empanadas, carnes a la parrilla y el pan amasado con pebre le dan un sello único y que invita a volver para deleitarse, en el contexto de un micro clima saludable y con un patrimonio paisajístico incomparable.

Hijuelas, Valle de Rabuco y Ocoa
 
 
Estas localidades disponen de ofertas de agroturismo para experimentar el quehacer cotidiano agrícola, guiados por los propios agricultores, y actividades de turismo de naturaleza desarrolladas por guías locales, al interior y en el entorno del Parque Nacional, tales como senderismo, birdwatching y cabalgatas. Se complementa con restaurantes cuyos menús y cartas están basados en la gastronomía tradicional de la zona. Además, artesanías originales, flores, frutos y comida al paso son ofrecidos por sus habitantes.

 
 
LA RUTA DEL FERROCARRIL DE VALPARAISO
A SANTIAGO

Introducción

Dentro de la Ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago se presentan los fundamentos históricos y del paisaje natural, los atractivos y servicios principales relacionados con las distintas localidades que se desarrollaron al amparo de esta vía de conexión entre el puerto y los valles interiores. Se describen aquí los atractivos principales que se pueden visitar desde las estaciones que formaron parte de esta iniciativa, tales como El Salto, Quilpué, Villa Alemana, Peñablanca y Limache, así como los servicios asociados a cada una de ellas.
Este documento es uno de los resultados del proyecto financiado por Innova Chile de Corfo "Nuevos destinos y productos de turismo de intereses especiales para la Región de Valparaíso", validado en numerosos talleres y seminarios con empresarios y la comunidad. Es un proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Valparaíso, en sociedad con la Asociación Regional de Municipalidades de Valparaíso, la Corporación Nacional Forestal, Región de Valparaíso y la Federación MIPYME de Valparaíso y donde actúa como oferente el Servicio Nacional de Turismo, Dirección Regional de Valparaíso. El organismo ejecutor fue el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Cómo llegar

La ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago se puede recorrer hasta la ciudad de Limache a través del servicio ofrecido por el Metro Regional de Valparaíso (MERVAL). Las principales rutas de acceso son desde Santiago, viajando a través de la Ruta 68, la cual conecta con la ciudad de Valparaíso, donde se encuentra la Estación Puerto, uno de los puntos de inicio de la Ruta. La segunda opción es viajando desde Los Andes hacia el oeste por la Ruta CH 60, tomando el desvío hacia San Pedro, ruta F-62, para llegar a la ciudad de Limache, donde se encuentra actualmente la Estación terminal (enlaza con la Ruta turística del Camino Real de La Dormida). Otra alternativa es viajando desde Santiago, esta vez a través de la cuesta de La Dormida, ruta F-10-G, pasando por la localidad de Quebrada de Alvarado, para posteriormente llegar a la ciudad de Limache, donde se encuentra actualmente la Estación terminal.

Fundamentos Históricos

En 1842, William Wheelwright presenta al gobierno de Chile un proyecto para la construcción de un ferrocarril entre Valparaíso y Santiago, capaz de cubrir en 8 horas el recorrido que tomaba varios días. En 1851, el gobierno organiza la sociedad Compañía del Ferrocarril de Santiago a Valparaíso en la que participaron los particulares Matías Cousiño, Candelaria Goyenechea y Josué Waddington, todos ellos hacendados del valle de Aconcagua, lo que motivó su participación en esta empresa.
El trazado original de este ferrocarril partía en Valparaíso y recorría Viña del Mar, Con Con, Quillota y luego cruzaba hacia Santiago por el paso El Tabón. El ingeniero William Lloyd, en 1854, decidió cambiar el trazado original por uno que cruzara directamente desde Viña del Mar hacia Limache a través dela quebrada del estero Quilpué y el desfiladero de Las Cucharas. Así, en 1855 la construcción de la línea llegaba a Viña del Mar; un año más tarde a Limache y en 1858 hasta Quillota, con servicio regular desde 1861 una vez abierto al tráfico el túnel de San Pedro, iniciado en 1855.

El trazado del ferrocarril seguía el antiguo camino carretero que unía Valparaíso con los poblados del interior, principalmente con Limache y que empalmaba con el antiguo Camino Real que iba desde el valle de Quillota hasta la ciudad de Santiago.
La escasa experiencia en la construcción de obras ferroviarias y los desafíos del terreno, agotaron el capital inicial y la obra debió ser paralizada. El proyecto, ahora en manos del Estado, fue reanudado el año 1861 a cargo del ingeniero Henry Meiggs.
La inauguración oficial del ferrocarril se realizó el 14 de septiembre de 1863 en la ciudad de Llay Llay, punto medio del trayecto donde se encontraron los trenes que abordaron las autoridades del país, encabezadas por el Presidente José Joaquín Pérez .

Fundamentos del Paisaje Natural


En el área desde Quilpué a Peñablanca, caracterizado por una geomorfología de cerros y lomajes, predominaba el bosque nativo latifoliado compuesto por peumo (Cryptocarya alba), litre (Lithraea caustica) y maitén (Maytenus boaria), asociados a praderas anuales compuestas de avenillas (Avena fatua) y eventualmente hualputras (Medicago sp.). Actualmente estas praderas se encuentran degradadas por sobrepastoreo de animales domésticos.
En las vegas del estero Marga Marga originalmente predominaba lotera (Lotus sp.) y actualmente coirón o coironcillo (Ciperus sp.).
En el área desde Peñablanca a Limache, se presentan corredores del bosque latifoliado y el resto está formado por estepas arbustivas de espinos (Acacia caven) asociados a praderas anuales, también degradadas por sobrepastoreo de animales domésticos.
En el entorno de esta ruta existen viñas de secano, donde se elaboran diversos tipos de vinos, como ocurre en los alrededores de Quilpué, en el sector El Sol, en El Retiro o en Los Perales y en sectores cercanos a Peñablanca, en Quebrada Escobares y otros lugares próximos a Limache, con viñas de menor extensión.

ATRACTIVOS PRINCIPALES

La Ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago permite internarse por la historia de los distintos territorios por los cuales atraviesa el trazado de la línea férrea y observar, a través de los atractivos que se distribuyen en su recorrido, la evolución de las ciudades

Estación El Salto
 

Aún es posible observar a partir de la estación El Salto, en Viña del Mar, algunos rasgos culturales de la ciudad, especialmente en la zona industrial de ese sector, la cual se situó al amparo de los cerros que forman, al sur, el actual Santuario de la Naturaleza del Palmar El Salto. Este recurso natural, en conjunto con el Jardín Botánico y Parque El Salitre, ubicado al norte de la línea férrea, conforman un atractivo natural que da cuenta del ecosistema existente en las quebradas costeras que, alimentadas por las neblinas, mantienen una rica diversidad de flora y fauna asociada.

Estación de Quilpué
 
 
La Estación fue el impulso definitivo para el desarrollo de la ciudad de Quilpué, área que aglutinaba desde tiempos coloniales un villorrio nacido al amparo de la actividad minera de la zona. En el trayecto desde la costa, es posible observar el Puente Ferroviario Las Cucharas, obra de ingeniería que permitió cruzar el estero Marga Marga y en las cercanías de la estación misma, es posible observar y acudir a la antigua iglesia de Quilpué, que de acuerdo a la tradición, se origina en 1818 y que vino a reforzar espiritualmente la misión del antiguo oratorio que existía en el lugar; el Barrio Estación, conjunto urbano tradicional situado al norte de la actual vía y las instalaciones de la antigua industria Carozzi entre otros atractivos cercanos.

Estación de Villa Alemana
 
 
Nace como un paradero solicitado por la población asentada en la zona de Peñablanca y extendida hacia ese lugar. Como en el caso de Quilpué, propició el desarrollo del poblado y de todo el territorio cercano, el que ya manifestaba asentamientos originados en siglos anteriores, como aquellos de Quebrada de Escobares. Alrededor de la estación comienzan a establecerse entonces las familias de la zona, constituyendo el barrio más antiguo de la ciudad. Hoy, en un costado de la vía se halla una locomotora a vapor de la marca Mitsubishi, conocida como la 823, adquirida por el Estado en 1950 y que representa la relevancia que tuvo este medio de transporte para la zona. A pocos metros de la estación se encuentra el Teatro Pompeya, construido en 1929 por iniciativa de un ciudadano italiano como aporte a la naciente y pujante ciudad. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2009 y ha sido objeto de un proyecto de restauración, reapertura y puesta en valor después del último gran terremoto que afectó la zona.

Estación de Peñablanca


Fue la última Estación del tramo de Quilpué hacia el interior, antes de abordar el cruce hacia el valle de Limache. Como estación terminal de este tramo, fue objeto de la localización de los asentamientos más antiguos relacionados con la construcción del ferrocarril, existiendo allí la Casa del Maquinista, una Caseta de Control y otras instalaciones de la época, relacionadas con su función. Tanto su origen ferroviario como su cercanía a sectores poblados desde tiempos coloniales, le otorgan especial relevancia para la comprensión histórica de esta ruta. Aún hoy se pueden observar en ese lugar parte de los antiguos muros de adobe de los recintos de la estación que le separaban de la villa.

Capilla Quebrada de Escobares
 
 
El sector de Quebrada de Escobares se encuentra entre los sitios poblados más antiguos del territorio. Para 1817, el sector se conocía como el "Fundo de las Monjas Claras" debido a que su propiedad era compartida por esta Congregación religiosa y por la Congregación de los Padres Jesuitas. Su capilla se origina en la donación realizada por la familia Escobares y otras familias situadas en la zona, de un terreno para la construcción de la que hoy se conoce como la Iglesia Nuestra Señora del Carmen. Su edificación actual es posterior al terremoto de 1906 y se realizó sobre los cimientos de la antigua capilla colonial.

Estación de Limache
 
 
Constituyó el punto terminal de la primera etapa de la gran obra que fue la construcción del ferrocarril hacia el interior de la zona. Con un desarrollo más avanzado que el resto del territorio, el poblado de Limache recibió con esperanza la llegada de este medio de transporte que permitía una conexión más fluida con el puerto de Valparaíso. Su construcción motivó el desarrollo de una nueva población - Limache Nuevo o San Francisco de Limache fundada un año después de la llegada del ferrocarril. La demora en construir el túnel de San Pedro, que uniría el valle de Limache con el de Quillota, permitió que esta estación y la nueva población se desarrollaran más aceleradamente que el resto.

Capilla antiguo Hospital Santo Tomás de Limache
 
 
La capilla de este antiguo inmueble hospitalario, construido en 1887, constituye una de las construcciones más tradicionales y relevantes de San Francisco de Limache. Luego de que fue desechada su utilización como tal, fue cedida a la Congregación de la Providencia. En ella fueron sepultados don José Tomás de Urmeneta y su esposa, grandes benefactores de la ciudad. En 2009, la Capilla fue entregada en comodato a toda la comunidad de Limache y su restauración y puesta en valor quedó aplazada por el terremoto de 2010.

Casas patrimoniales de Avenida Urmeneta Limache
 
 
La avenida Urmeneta conserva las características arquitectónicas y urbanísticas de la nueva población de San Francisco de Limache. El estilo arquitectónico de fines del siglo XIX y comienzos del XX aún permanece plasmado en una serie de casas distribuidas por esta avenida tradicional de la ciudad. En ellas se puede apreciar una bonanza económica, producida por la llegada del ferrocarril y el establecimiento de nuevas industrias en la zona, que se traduce en diseños vanguardistas y señoriales para la época, muchas de las cuales aún conservan sus espacios jardines y patios amplios - y sus fachadas bien conservadas, en un espacio urbano único.

Museo Histórico Palmira Romano
 
 
Palmira Romano, alcaldesa y regidora de la ciudad y personaje muy querido en Limache, legó al municipio la casa en donde hoy se ubica el Museo Histórico, con "expresa condición que sea destinada a Museo" que permitiera mostrar y resguardar el rico patrimonio histórico de la ciudad. El Museo exhibe en la actualidad, salas dedicadas a la historia y la cultura de Limache y, en conjunto con el inmueble mismo, forma uno de los atractivos más conocidos del lugar.
Servicios turísticos
Quilpué


Al costado de la estación, se ofrece una variedad de productos y servicios de ocio propios de una ciudad media de gran dinamismo, capital de la provincia de Marga Marga. Muy cerca, hacia el Norte, es posible disfrutar la visita a su Zoológico y recorrer sus apacibles avenidas. Un trayecto hacia el Sur, por el camino Lo Orozco, conecta con la localidad rural de Los Perales, donde podrá visitar la antigua Hacienda Los Perales, degustar su producción de vino, visitar el museo histórico de la localidad, además de la comida tradicional chilena (enlaza con la Ruta turística del Vino de Casablanca).

Villa Alemana
 
 
En torno a su Estación, se ofrece una variedad de productos y servicios de ocio propios de una ciudad media de gran dinamismo.
Al Sur de la Estación Peñablanca, se accede al sector rural de Quebrada de Escobares, El Patagual y Lo Hidalgo, donde puede degustar comida y bebida típica, en un contexto de ruralidad, arquitectura y viñedos tradicionales.
Limache


Ofrece desde restaurantes con servicios de menú y carta basados en la comida típica de la zona, hasta actividades de carácter educativo e interactivo, como recorridos por granjas educativas que muestran el quehacer cotidiano de los sectores rurales. Operadores locales disponen de actividades turísticas organizadas especialmente para la localidad. Por sus condiciones naturales, es una comuna propicia para hacer actividades al aire libre como camping y paseos por el día, potenciando sin lugar a dudas las cabalgatas.

Quillota


En el entorno de la Plaza de Armas, dada la estructura vial de plano de Damero, destaca su patrimonio arquitectónico ligado a iglesias y casas coloniales que datan del siglo XVIII; muestras organizadas en museos arqueológicos y centros culturales permiten interpretar la historia y la cultura ancestral. La oferta de hospedaje y gastronomía se adapta al tamaño medio de esta ciudad. Cruzando el río Aconcagua, es posible visitar localidades como Rautén y Boco, las cuales cuentan con una potente oferta gastronómica y de hospedaje ligada a cabañas en un entorno natural que invita a utilizar la oferta de cabalgatas.
 

LA RUTA DEL CAMINO REAL DE LA DORMIDA

 
 
Introducción
Dentro de la Ruta del Camino Real de la Dormida, se presentan los fundamentos históricos y del paisaje natural, los atractivos y servicios principales relacionados con Olmué, Quebrada de Alvarado, Limache y Quillota. También, se presenta un mapa del área para orientarse cómo acceder a esta ruta y los servicios turísticos disponibles asociados a los atractivos.

Este documento es uno de los resultados del proyecto financiado por Innova Chile de Corfo "Nuevos destinos y productos de turismo de intereses especiales para la Región de Valparaíso", validado en numerosos talleres y seminarios con empresarios y la comunidad. Es un proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Valparaíso, en sociedad con la Asociación Regional de Municipalidades de Valparaíso, la Corporación Nacional Forestal, Región de Valparaíso y la Federación MIPYME de Valparaíso y donde actúa como oferente el Servicio Nacional de Turismo, Dirección Regional de Valparaíso. El organismo ejecutor fue el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Cómo llegar
Desde la ciudad de Santiago se puede acceder a la ruta 5 Norte hacia la comuna de Til Til. A través de la ruta G-10-F, se accede a la Cuesta de La Dormida pasando por la iglesia que lleva el mismo nombre, tramo esencial del Camino Real, hasta llegar a la localidad de Quebrada de Alvarado y posteriormente a Limache (enlaza con la Ruta turística del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago). Desde Valparaíso, tomar la Autopista Troncal Sur, que tiene un desvío hacia Limache Viejo por medio de la ruta F-618, y desde allí continuar el recorrido hacia Olmué por el sector de Lo Narváez por medio de la ruta F-10-G hasta llegar al sector de Quebrada de Alvarado, para finalmente ascender a la Cuesta de la Dormida, en cuya cumbre un mirador permite contemplar el valle de Olmué al Oeste, y el de Santiago hacia el Este, al pie de los imponentes montes y volcanes de la Cordillera de Los Andes.

Fundamentos Históricos
Las grandes rutas terrestres son los ejes circulatorios de las comunidades humanas. Esta función fundamental para el desarrollo de las sociedades, en América tiene sus antecedentes remotos en las culturas prehispánicas al punto que muchos de los caminos coloniales fueron estructurados sobre antiguas rutas indígenas que conectaban diversos territorios, importantes para la subsistencia y economía de estas poblaciones.

Los primeros datos sobre la existencia de un camino que, bajando por la hoy en día conocida como "cuesta de La Dormida", uniera la capital con el valle de Quillota se encuentran en los propios relatos de las acciones llevadas a cabo por don Pedro de Valdivia, una vez llegado al valle del Mapocho. Los antecedentes mencionan que, ansioso por recibir noticias y bastimentos traídos por mar por Juan Bautista Pastene, Valdivia en compañía de varios de sus capitanes se habría asomado al cordón montañoso que posteriormente se llamaría La Dormida desde la aldea de Til Til, con la finalidad de alcanzar la ruta más corta hacia el mar. Debiendo entonces descansar y pasar la noche en algún lugar, lo habría realizado en el lugar en donde hoy se encuentra la Iglesia de La Dormida, fundando esta capilla en febrero de 1541; para el año 1600, ya se habría formado en ese lugar un pequeño caserío, constituyendo uno de los lugares poblados más antiguos de la zona.
Respecto de su utilización, el padre Guarda menciona que "las ordenanzas de postas y estafetas, publicada en Lima en 1779…indican la ruta usada entonces por la costa , la cual, desde Vallenar, tocaba Los Choros, Yerba Buena, Coquimbo, Camarones, Barraza, Peña Blanca, Amolanas, Canela, Mincha, Conchalí, Quilimarí, La Ligua, El Melón, Quillota, La Dormida, Til Til, hasta Santiago" (Guarda, Gabriel. Historia Urbana del Reino de Chile, p. 156).
De acuerdo a algunas fuentes, este camino ("Camino Real") se habría utilizado hasta 1795, fecha en la cual el Gobernador Ambrosio O’Higgins abrió un nuevo camino entre la capital y el puerto de Valparaíso ("Camino Real de las carretas"). Una descripción posterior realizada por Benjamín Vicuña Mackenna, señala que "La depresión que se nota al pié de la cuchilla, es la famosa cuesta de la Dormida antiguo i frecuentado camino entre Limache, Quillota i Santiago, i que debe su nombre a su desmesurada extensión (ocho horas de camino, en lo montado)".
En este contexto se sitúa el "Camino Real de La Dormida", que forma parte de una red vial que construyeron los españoles para comunicar el territorio conquistado y permitir a su vez, controlarlos y extraer los recursos económicos que necesitaban para la subsistencia de sus colonias, incluyendo el control de los lavaderos de oro del Marga Marga. El Camino Real de La Dormida comunicaba la capital del Reino con el mar, espacio vital para su abastecimiento en los primeros siglos de la conquista.


Fundamentos del Paisaje Natural
La Ruta del Camino Real destaca por una serie de paisajes que son posibles de observar desde distintos puntos de su recorrido. Así, desde la cumbre de la Cuesta de La Dormida, es posible observar el cerro El Roble por un lado, el cerro Las Vizcachas por otro, y al oriente, la Codillera de Los Andes. Por su parte, desde lo alto del cerro El Roble, es posible observar al oriente el valle de Caleu, con la presencia de los hermosos bosques de Roble de Santiago (Nothofagus obliqua var. Macrocarpa), asociado con el bosque nativo latifoliado, a menor altitud, destacando allí las especies peumo (Cryptocarya alba), maitén (Maytenus boaria), boldo (Peumus boldus), litre (Lithraea caustica) y quillay (Quillaja saponaria). Por la vertiente sur-este y desde lo alto de los cerros El Roble y Puntilla Imán baja un denso bosque de roble (Nothofagus obliqua var. Macrocarpa), en el que se desarrollan "digüeñes", hongos pequeños de color blanco-amarillento, muy apreciados por la comunidad para su consumo y es posible encontrar diversidad de aves que se cobijan en el bosque, entre ellos el Zorzal (Hylocichla) y la Perdiz chilena (Nothoprocta perdicaria perdicaria).


ATRACTIVOS PRINCIPALES.

 
Quebrada de Alvarado

La Quebrada de Alvarado es uno de los poblados más antiguos de la zona. Su fundación data del siglo XVII y aún mantiene ciertos rasgos coloniales expresados en su traza urbana y en la arquitectura doméstica y religiosa, tales como la estructura de "calle larga", el uso del adobe y teja para las construcciones de casas particulares, la mantención de las "pircas de piedra" como cercos demarcatorios y la Iglesia de Quebrada de Alvarado, entre otros. En el poblado también es posible observar otros rasgos propios de la "cultura campesina", como el rodeo, actividad que se realiza en diversos sectores cercanos al poblado, tales como la media luna de Quebrada de Alvarado, de Las Palmas o de La Vega y en la gastronomía tradicional, ofrecida por diversos servicios de la localidad.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de La Dormida


Las fuentes refieren a la fundación de esta capilla por el propio conquistador don Pedro de Valdivia, quien debiendo descansar antes de acometer la subida a la cuesta, eligió ese lugar en donde fundó una pequeña capilla. La iglesia y su entorno el "cementerio parroquial", el "atrio" de la capilla y las construcciones aledañas - forman parte de un conjunto colonial muy importante para el entendimiento de la vida en esa época. Por su entorno pasa un tramo del propio "camino real" que, bordeando la vertiente sur de los lomajes que bajan del cerro El Roble, pasan por el sector La Vega para llegar al portezuelo de La Dormida. El conjunto arquitectónico muestra construcciones tradicionales de adobe, quincha y teja en las casas de alrededor y se encuentra demarcado por antiguas "pircas" de piedra.

Iglesia del Niño Dios de Las Palmas


La iglesia, inicialmente una capilla, es producto de un proceso de religiosidad popular muy propio de la zona central de país, relacionado con el hallazgo de un "objeto de culto" que luego se vuelve un verdadero lugar de peregrinación. En conjunto con la Virgen de Lo Vásquez o la Virgen de las 40 horas de Limache, el culto al Niño Dios de las Palmas representa lo más auténtico de la religiosidad campesina.
La tradición indica que un labrador de la zona de Caleu, encontró una figura religiosa modestamente vestida, la que llevó a su casa en tanto aparecía su dueño. En el año 1780, la entregó a un agricultor de la zona de Las Palmas de Quebrada de Alvarado quien la llevó a ese lugar, transformándose luego en un objeto milagroso, al que rinden culto todas las comunidades campesinas de Quebrada de Alvarado, Las Palmas, La Vega, La Dormida, Olmué y otros lugares. El proceso de culto se revitaliza durante los siglos XIX y XX con la realización de "bailes chinos" en honor al niño Dios y el otorgamiento de ofrendas de productos agrícolas de la zona. Además, genera y promueve la poesía popular a través del "canto a lo Divino" en un verdadero culto local que le otorga un valor agregado a la zona. El entorno a este santuario, así como la ruta que lo une con Quebrada de Alvarado, muestra además una serie de paisajes y ecosistemas diversos, propios de la vertiente de umbría del Parque Nacional La Campana, creando una ruta alternativa al "camino real", relacionada principalmente con la religiosidad popular propia de la zona central del país.


Limache Viejo



El poblado de Limache Viejo mantiene algunas características arquitectónicas y urbanísticas que dan cuenta de su antiguo pasado colonial y su relación con el Camino Real de La Dormida. En la época colonial, el territorio de Limache se encontraba dividido en un conjunto de estancias llamadas de Limache, Lliu Lliu, Pelumpén y Olmué. El establecimiento de una "doctrina" eclesiástica en el sector impulsa a una concentración de la población en torno a la parroquia matriz de ese lugar, llamada Santa Cruz de Limache, en 1691. Sólo en el año 1826, un grupo de vecinos solicita la autorización para erigir una "villa" en ese sector, la cual se entrega con el compromiso de mantener el "camino real" de la Dormida. En la visita al poblado, aún es posible observar algunos elementos de la arquitectura colonial, como los muros de adobe, los techos de teja, o las murallas de tapia.

Parroquia de la Santa Cruz de Limache Viejo



La parroquia resguarda una nueva manifestación de religiosidad popular, tan propia de esta zona del país, referida al culto que se realiza en torno a una imagen de la Virgen María que, según la tradición oral, fue encontrada en la caleta de Con Con y llevada a ese lugar, en donde comenzó a adorársele, retribuyendo la Virgen con una serie de milagros. Adquirida luego por un vecino de Limache, fue llevada a su casa en donde comenzó el rito de adoración que luego se trasladó a la parroquia de la Santa Cruz, en donde se conmemora en la actualidad, el domingo previo al miércoles de ceniza con una procesión llamada de las "40 horas". El 8 de diciembre de 1859 fue declarada como Patrona de la ciudad. En la actualidad, el culto a la "Virgen Purísima de las 40 horas" se ha extendido a gran parte de la población católica regional.

Monasterio Benedictino de Lliu Lliu


El Monasterio de San Benito de Lliu Lliu se estableció en las antiguas dependencias de la Hacienda del mismo nombre, situada unos kilómetros al sur-oriente del poblado de Limache Viejo. El Monasterio se encuentra situado en el interior del valle de Lliu Lliu, muy cerca del embalse del mismo nombre. Gran parte de sus terrenos se encuentran cultivados y el entorno del valle muestra lomajes y cerros con vegetación estepárica, formada por Espinos (Acacia caven) y otras especies. El entorno inmediato se encuentra plantado de paltos (Persea americana).
La comunidad Benedictina de Chile compró en 1975 el casco histórico de la ex Hacienda de Lliu LLiu, transformada posteriormente en un "asentamiento". La reparación de las partes antiguas del Monasterio se realizó bajo los planos del arquitecto Raúl Irarrázaval. El 13 de enero de 1985 se consagra la Iglesia, construida restaurando la antigua bodega agrícola de la Hacienda. Su consagración la ejecutó el Obispo Ángelo Sodano, Nuncio de Su Santidad en Chile.


Quillota



Fundada a los pies del cerro Mayaca por José de Santiago Concha y Salvatierra el 11 de noviembre de 1717, la ciudad de Quillota mantiene su herencia colonial evidenciada por su plano urbano de cuadrícula española establecida a partir de su "plaza de armas", más conocido como plano de Damero. Sin embargo, sus antecedentes previo a su fundación se remiten al año 1540, en donde Pedro de Valdivia se establece en las cercanías al poblado de San Pedro para extraer el oro desde el cerro La Campana y cultivar los valles de Boco, Rautén y La Palma irrigados por el río Aconcagua. De esta forma se declara como Corregimiento en el año 1585, administrando un vasto territorio que comprendía desde Illapel hasta Casablanca.
Su fuerte arraigo como ciudad de origen colonial se manifiesta también en su arquitectura; ejemplo de la cual es en la actualidad la llamada Casa Colonial, declarada monumento nacional, y las numerosas iglesias y capillas situadas en la zona, lo que demuestran la influencia de las órdenes religiosas en la zona (Iglesia y Convento de Santo Domingo, Iglesia de Las Palmas) Actualmente es capital de la provincia que lleva su mismo nombre y su principal vía de acceso es a través de la Ruta Internacional CH-60 y las vías locales F-62 y F-64.


Museo Histórico y Arqueológico de Quillota


El Museo Histórico y Arqueológico de Quillota, ubicado en la actualidad en la Casa Colonial, único Monumento Nacional de la ciudad, mantiene una muestra representativa de las culturas prehispánicas en la zona, especialmente aquellas conocidas como Bato, Aconcagua e Inca, donde se puede seguir la historia regional. El Museo funciona también como centro de investigaciones, tanto de la historia como de la prehistoria local. En este establecimiento es posible encontrar muestras representativas de los principales sitios arqueológicos de la ciudad, tales como Estadio de Quillota, El Sendero, Calle Larga o el propio cerro Mayaca.

Iglesia de Santo Domingo


Construida en el primer cuarto del siglo XVIII (1727) como institución destinada a hospicio, esta iglesia y convento Domínico representa claramente la importancia de las distintas órdenes religiosas durante el período colonial, las que acompañaron el desarrollo de la ciudad durante sus primeros siglos de existencia. Como muchas de las construcciones coloniales de la zona, su estructura, que ha caracterizado históricamente una esquina de la plaza de armas de la ciudad, ha sufrido innumerables cambios debido a los distintos eventos sísmicos, tan frecuentes en el país. La Iglesia actual data de fines del siglo XIX, pero fue reconstruida luego del gran terremoto de 1906 de Valparaíso, que afectó a toda la región.
En la actualidad, en esta Iglesia de larga historia colonial, se rinde culto a la "beatita Benavides" (María del Carmen Benavides) hija de una importante familia de Quillota, cuya historia se vincula directamente a los hechos de la Independencia, la que consagró su vida a la religión. Este culto católico, tiene gran arraigo en la actualidad en la población local.
Servicios turísticos


Olmué



Olmué posee una planta turística consolidada, caracterizada por rescatar las costumbres y gastronomía propias del campo chileno. Ofrece actividades culturales como el Festival del Huaso de Olmué, rodeos en todas sus localidades aledañas y servicios de cabalgatas; además destaca la amplia oferta de centros de eventos, que ofrecen servicios completos de alojamiento, entretención, piscina y alimentación, en donde las empanadas, carnes a la parrilla y el infaltable pan amasado con pebre le dan un sello único y que invita a volver para deleitarse con todo esto, en el contexto de un microclima saludable y con un patrimonio paisajístico incomparable.

Quebrada de Alvarado


La localidad es un punto de detención obligado en nuestro camino por Olmué. En ella encontrará comida típica criolla en restaurantes de larga tradición, arquitectura colonial y fiestas costumbristas como el rodeo en la reconocida medialuna. Estos atractivos son la carta de presentación al visitante que busca reencontrarse con la esencia campesina típica del valle central de Chile. Además, la venta de productos locales al costado de la carretera, tales como quesos de cabra, aceite de oliva o frutas de la temporada, nos dan la posibilidad de llevarnos parte de Quebrada de Alvarado a nuestros hogares.

Limache


Ofrece desde restaurantes con servicios de menú y carta basados en la comida típica de la zona, hasta actividades de carácter educativo e interactivo, como recorridos por granjas educativas que muestran el quehacer cotidiano de los sectores rurales. Operadores locales disponen de actividades turísticas organizadas especialmente para la localidad. Por sus condiciones naturales, es una comuna propicia para hacer actividades al aire libre como camping y paseos por el día, potenciando sin lugar a dudas las cabalgatas.

Quillota



Muestras organizadas en museos arqueológicos y centros culturales permiten interpretar la historia y la cultura ancestral. La oferta de hospedaje y gastronomía se adapta al tamaño medio de esta ciudad. Cruzando el río Aconcagua, es posible visitar localidades como Rautén y Boco, las cuales cuentan con una potente oferta gastronómica y de hospedaje ligado a cabañas en un entorno natural de gran belleza.

Videos sobre la Provincia del Marga Marga:

Nuevos Destinos Turísticos Etapa 1 Quilpué
http://vimeo.com/23364894


Nuevas Rutas Turísticas Villa Alemana
http://vimeo.com/28739342


Cabalgata Olmué Nuevos Destinos
http://vimeo.com/25865777