jueves, octubre 30, 2014


 
 
LA RUTA DEL FERROCARRIL DE VALPARAISO
A SANTIAGO

Introducción

Dentro de la Ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago se presentan los fundamentos históricos y del paisaje natural, los atractivos y servicios principales relacionados con las distintas localidades que se desarrollaron al amparo de esta vía de conexión entre el puerto y los valles interiores. Se describen aquí los atractivos principales que se pueden visitar desde las estaciones que formaron parte de esta iniciativa, tales como El Salto, Quilpué, Villa Alemana, Peñablanca y Limache, así como los servicios asociados a cada una de ellas.
Este documento es uno de los resultados del proyecto financiado por Innova Chile de Corfo "Nuevos destinos y productos de turismo de intereses especiales para la Región de Valparaíso", validado en numerosos talleres y seminarios con empresarios y la comunidad. Es un proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Valparaíso, en sociedad con la Asociación Regional de Municipalidades de Valparaíso, la Corporación Nacional Forestal, Región de Valparaíso y la Federación MIPYME de Valparaíso y donde actúa como oferente el Servicio Nacional de Turismo, Dirección Regional de Valparaíso. El organismo ejecutor fue el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Cómo llegar

La ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago se puede recorrer hasta la ciudad de Limache a través del servicio ofrecido por el Metro Regional de Valparaíso (MERVAL). Las principales rutas de acceso son desde Santiago, viajando a través de la Ruta 68, la cual conecta con la ciudad de Valparaíso, donde se encuentra la Estación Puerto, uno de los puntos de inicio de la Ruta. La segunda opción es viajando desde Los Andes hacia el oeste por la Ruta CH 60, tomando el desvío hacia San Pedro, ruta F-62, para llegar a la ciudad de Limache, donde se encuentra actualmente la Estación terminal (enlaza con la Ruta turística del Camino Real de La Dormida). Otra alternativa es viajando desde Santiago, esta vez a través de la cuesta de La Dormida, ruta F-10-G, pasando por la localidad de Quebrada de Alvarado, para posteriormente llegar a la ciudad de Limache, donde se encuentra actualmente la Estación terminal.

Fundamentos Históricos

En 1842, William Wheelwright presenta al gobierno de Chile un proyecto para la construcción de un ferrocarril entre Valparaíso y Santiago, capaz de cubrir en 8 horas el recorrido que tomaba varios días. En 1851, el gobierno organiza la sociedad Compañía del Ferrocarril de Santiago a Valparaíso en la que participaron los particulares Matías Cousiño, Candelaria Goyenechea y Josué Waddington, todos ellos hacendados del valle de Aconcagua, lo que motivó su participación en esta empresa.
El trazado original de este ferrocarril partía en Valparaíso y recorría Viña del Mar, Con Con, Quillota y luego cruzaba hacia Santiago por el paso El Tabón. El ingeniero William Lloyd, en 1854, decidió cambiar el trazado original por uno que cruzara directamente desde Viña del Mar hacia Limache a través dela quebrada del estero Quilpué y el desfiladero de Las Cucharas. Así, en 1855 la construcción de la línea llegaba a Viña del Mar; un año más tarde a Limache y en 1858 hasta Quillota, con servicio regular desde 1861 una vez abierto al tráfico el túnel de San Pedro, iniciado en 1855.

El trazado del ferrocarril seguía el antiguo camino carretero que unía Valparaíso con los poblados del interior, principalmente con Limache y que empalmaba con el antiguo Camino Real que iba desde el valle de Quillota hasta la ciudad de Santiago.
La escasa experiencia en la construcción de obras ferroviarias y los desafíos del terreno, agotaron el capital inicial y la obra debió ser paralizada. El proyecto, ahora en manos del Estado, fue reanudado el año 1861 a cargo del ingeniero Henry Meiggs.
La inauguración oficial del ferrocarril se realizó el 14 de septiembre de 1863 en la ciudad de Llay Llay, punto medio del trayecto donde se encontraron los trenes que abordaron las autoridades del país, encabezadas por el Presidente José Joaquín Pérez .

Fundamentos del Paisaje Natural


En el área desde Quilpué a Peñablanca, caracterizado por una geomorfología de cerros y lomajes, predominaba el bosque nativo latifoliado compuesto por peumo (Cryptocarya alba), litre (Lithraea caustica) y maitén (Maytenus boaria), asociados a praderas anuales compuestas de avenillas (Avena fatua) y eventualmente hualputras (Medicago sp.). Actualmente estas praderas se encuentran degradadas por sobrepastoreo de animales domésticos.
En las vegas del estero Marga Marga originalmente predominaba lotera (Lotus sp.) y actualmente coirón o coironcillo (Ciperus sp.).
En el área desde Peñablanca a Limache, se presentan corredores del bosque latifoliado y el resto está formado por estepas arbustivas de espinos (Acacia caven) asociados a praderas anuales, también degradadas por sobrepastoreo de animales domésticos.
En el entorno de esta ruta existen viñas de secano, donde se elaboran diversos tipos de vinos, como ocurre en los alrededores de Quilpué, en el sector El Sol, en El Retiro o en Los Perales y en sectores cercanos a Peñablanca, en Quebrada Escobares y otros lugares próximos a Limache, con viñas de menor extensión.

ATRACTIVOS PRINCIPALES

La Ruta del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago permite internarse por la historia de los distintos territorios por los cuales atraviesa el trazado de la línea férrea y observar, a través de los atractivos que se distribuyen en su recorrido, la evolución de las ciudades

Estación El Salto
 

Aún es posible observar a partir de la estación El Salto, en Viña del Mar, algunos rasgos culturales de la ciudad, especialmente en la zona industrial de ese sector, la cual se situó al amparo de los cerros que forman, al sur, el actual Santuario de la Naturaleza del Palmar El Salto. Este recurso natural, en conjunto con el Jardín Botánico y Parque El Salitre, ubicado al norte de la línea férrea, conforman un atractivo natural que da cuenta del ecosistema existente en las quebradas costeras que, alimentadas por las neblinas, mantienen una rica diversidad de flora y fauna asociada.

Estación de Quilpué
 
 
La Estación fue el impulso definitivo para el desarrollo de la ciudad de Quilpué, área que aglutinaba desde tiempos coloniales un villorrio nacido al amparo de la actividad minera de la zona. En el trayecto desde la costa, es posible observar el Puente Ferroviario Las Cucharas, obra de ingeniería que permitió cruzar el estero Marga Marga y en las cercanías de la estación misma, es posible observar y acudir a la antigua iglesia de Quilpué, que de acuerdo a la tradición, se origina en 1818 y que vino a reforzar espiritualmente la misión del antiguo oratorio que existía en el lugar; el Barrio Estación, conjunto urbano tradicional situado al norte de la actual vía y las instalaciones de la antigua industria Carozzi entre otros atractivos cercanos.

Estación de Villa Alemana
 
 
Nace como un paradero solicitado por la población asentada en la zona de Peñablanca y extendida hacia ese lugar. Como en el caso de Quilpué, propició el desarrollo del poblado y de todo el territorio cercano, el que ya manifestaba asentamientos originados en siglos anteriores, como aquellos de Quebrada de Escobares. Alrededor de la estación comienzan a establecerse entonces las familias de la zona, constituyendo el barrio más antiguo de la ciudad. Hoy, en un costado de la vía se halla una locomotora a vapor de la marca Mitsubishi, conocida como la 823, adquirida por el Estado en 1950 y que representa la relevancia que tuvo este medio de transporte para la zona. A pocos metros de la estación se encuentra el Teatro Pompeya, construido en 1929 por iniciativa de un ciudadano italiano como aporte a la naciente y pujante ciudad. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2009 y ha sido objeto de un proyecto de restauración, reapertura y puesta en valor después del último gran terremoto que afectó la zona.

Estación de Peñablanca


Fue la última Estación del tramo de Quilpué hacia el interior, antes de abordar el cruce hacia el valle de Limache. Como estación terminal de este tramo, fue objeto de la localización de los asentamientos más antiguos relacionados con la construcción del ferrocarril, existiendo allí la Casa del Maquinista, una Caseta de Control y otras instalaciones de la época, relacionadas con su función. Tanto su origen ferroviario como su cercanía a sectores poblados desde tiempos coloniales, le otorgan especial relevancia para la comprensión histórica de esta ruta. Aún hoy se pueden observar en ese lugar parte de los antiguos muros de adobe de los recintos de la estación que le separaban de la villa.

Capilla Quebrada de Escobares
 
 
El sector de Quebrada de Escobares se encuentra entre los sitios poblados más antiguos del territorio. Para 1817, el sector se conocía como el "Fundo de las Monjas Claras" debido a que su propiedad era compartida por esta Congregación religiosa y por la Congregación de los Padres Jesuitas. Su capilla se origina en la donación realizada por la familia Escobares y otras familias situadas en la zona, de un terreno para la construcción de la que hoy se conoce como la Iglesia Nuestra Señora del Carmen. Su edificación actual es posterior al terremoto de 1906 y se realizó sobre los cimientos de la antigua capilla colonial.

Estación de Limache
 
 
Constituyó el punto terminal de la primera etapa de la gran obra que fue la construcción del ferrocarril hacia el interior de la zona. Con un desarrollo más avanzado que el resto del territorio, el poblado de Limache recibió con esperanza la llegada de este medio de transporte que permitía una conexión más fluida con el puerto de Valparaíso. Su construcción motivó el desarrollo de una nueva población - Limache Nuevo o San Francisco de Limache fundada un año después de la llegada del ferrocarril. La demora en construir el túnel de San Pedro, que uniría el valle de Limache con el de Quillota, permitió que esta estación y la nueva población se desarrollaran más aceleradamente que el resto.

Capilla antiguo Hospital Santo Tomás de Limache
 
 
La capilla de este antiguo inmueble hospitalario, construido en 1887, constituye una de las construcciones más tradicionales y relevantes de San Francisco de Limache. Luego de que fue desechada su utilización como tal, fue cedida a la Congregación de la Providencia. En ella fueron sepultados don José Tomás de Urmeneta y su esposa, grandes benefactores de la ciudad. En 2009, la Capilla fue entregada en comodato a toda la comunidad de Limache y su restauración y puesta en valor quedó aplazada por el terremoto de 2010.

Casas patrimoniales de Avenida Urmeneta Limache
 
 
La avenida Urmeneta conserva las características arquitectónicas y urbanísticas de la nueva población de San Francisco de Limache. El estilo arquitectónico de fines del siglo XIX y comienzos del XX aún permanece plasmado en una serie de casas distribuidas por esta avenida tradicional de la ciudad. En ellas se puede apreciar una bonanza económica, producida por la llegada del ferrocarril y el establecimiento de nuevas industrias en la zona, que se traduce en diseños vanguardistas y señoriales para la época, muchas de las cuales aún conservan sus espacios jardines y patios amplios - y sus fachadas bien conservadas, en un espacio urbano único.

Museo Histórico Palmira Romano
 
 
Palmira Romano, alcaldesa y regidora de la ciudad y personaje muy querido en Limache, legó al municipio la casa en donde hoy se ubica el Museo Histórico, con "expresa condición que sea destinada a Museo" que permitiera mostrar y resguardar el rico patrimonio histórico de la ciudad. El Museo exhibe en la actualidad, salas dedicadas a la historia y la cultura de Limache y, en conjunto con el inmueble mismo, forma uno de los atractivos más conocidos del lugar.
Servicios turísticos
Quilpué


Al costado de la estación, se ofrece una variedad de productos y servicios de ocio propios de una ciudad media de gran dinamismo, capital de la provincia de Marga Marga. Muy cerca, hacia el Norte, es posible disfrutar la visita a su Zoológico y recorrer sus apacibles avenidas. Un trayecto hacia el Sur, por el camino Lo Orozco, conecta con la localidad rural de Los Perales, donde podrá visitar la antigua Hacienda Los Perales, degustar su producción de vino, visitar el museo histórico de la localidad, además de la comida tradicional chilena (enlaza con la Ruta turística del Vino de Casablanca).

Villa Alemana
 
 
En torno a su Estación, se ofrece una variedad de productos y servicios de ocio propios de una ciudad media de gran dinamismo.
Al Sur de la Estación Peñablanca, se accede al sector rural de Quebrada de Escobares, El Patagual y Lo Hidalgo, donde puede degustar comida y bebida típica, en un contexto de ruralidad, arquitectura y viñedos tradicionales.
Limache


Ofrece desde restaurantes con servicios de menú y carta basados en la comida típica de la zona, hasta actividades de carácter educativo e interactivo, como recorridos por granjas educativas que muestran el quehacer cotidiano de los sectores rurales. Operadores locales disponen de actividades turísticas organizadas especialmente para la localidad. Por sus condiciones naturales, es una comuna propicia para hacer actividades al aire libre como camping y paseos por el día, potenciando sin lugar a dudas las cabalgatas.

Quillota


En el entorno de la Plaza de Armas, dada la estructura vial de plano de Damero, destaca su patrimonio arquitectónico ligado a iglesias y casas coloniales que datan del siglo XVIII; muestras organizadas en museos arqueológicos y centros culturales permiten interpretar la historia y la cultura ancestral. La oferta de hospedaje y gastronomía se adapta al tamaño medio de esta ciudad. Cruzando el río Aconcagua, es posible visitar localidades como Rautén y Boco, las cuales cuentan con una potente oferta gastronómica y de hospedaje ligada a cabañas en un entorno natural que invita a utilizar la oferta de cabalgatas.
 

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